Los detalles del crimen que sacude a Uruguay: "Si no lo veo, me mato"
Después de que la madre del nene de 10 años le dijera al DT Fernando Sierra que no podía volverlo a ver a solas por un supuesto caso de abuso, el hombre planeó durante dos días cómo acabar con la vida del nene.
Felipe, junto a Fernando Sierra
VIAJE SIN RETORNO
El DT regresó a su casa ubicada en La Barra y, en el curso de las horas que siguieron, planeó cómo pondría punto final a su vida y a la del pequeño. Los preparativos incluyeron el alquiler de un auto por un período de 20 días y la compra de tres blísters de un tranquilizante.
Sierra era propietario de dos vehículos, un automóvil ByD y una camioneta empleada para sus trabajos de jardinería.
Salió de su casa en La Barra poco antes de las 3 de la tarde del jueves, sin que los familiares que convivían con él notaran ninguna actitud extraña. En el auto que había alquilado se dirigió a una farmacia en La Barra, donde compró los blísters, cargó combustible y luego fue a la Escuela Nº 2 de Maldonado, donde recogió al niño, antes de la hora normal de salida.
"Fue un viaje de ida", dijo un investigador.
Sierra arrojó su teléfono celular por la ventana del auto cuando circulaba por la Ruta 39 hacia el norte. El aparato fue encontrado después, destrozado por un camión que había pasado por encima.
Una vez sin el teléfono, que podía ser rastreado, el entrenador siguió por la ruta y tomó hacia el Oeste para continuar por la Ruta 8 hacia Villa Serrana. Allí abandonó el vehículo a un costado, cerca de un arroyo, y anduvo a pie con el niño a través del denso follaje reinante en el lugar.
El rastrillaje para localizar a Felipe comenzó en horas del mediodía del viernes y no se detuvo hasta que localizaron su cuerpo y el de Sierra, a unos 300 metros de "La Olla", el lugar en que apareció el vehículo.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario