Agenda para soportar una helada sin terminar con fiebre y en cama
- Después de una nevada histórica que congeló al país y con una temperatura que no supera los 2 grados centígrados, es indudable que hay que tomar ciertos recaudos relacionados con el abrigo, la calefacción y la ventilación.
- ¿Cómo seguir con las actividades normales en medio de las heladas? Aquí, una agenda para saber qué comer, cómo cuidarse y cómo hacer actividad física sin caer en cama.
- Conviene ducharse por la tarde y secarse bien el pelo antes de salir a la calle. Nunca acostarse con el cabello mojado. Si el baño se realiza por la mañana, hay que calefaccionar el baño, llevar la ropa para salir vestido, usar el secador de pelo y salir bien abrigado, con gorro incluido.
Para la mesa del desayuno, la nutricionista Roxana Wagmaister sugiere, en exclusiva para minutouno.com, un menú adecuado para los días de frío:
- Una taza de leche cortada con café para los grandes y con cacao en polvo sin agregar azúcar aparte –permitido para grandes y chicos- es una buena opción para empezar la mañana. Dos tostadas con queso blanco y mermelada o miel son suficientes para todas las edades y, si no se va a poder consumir a media mañana, el jugo recién exprimido de dos naranjas aporta la vitamina C suficiente para prevenir los resfríos.
La leche se puede reemplazar por un trozo de queso fresco y la infusión puede ser 1 mate cocido o un té. Las tostadas se pueden untar con dulce de leche, pero conviene evitar la manteca, porque tiene demasiada grasa y la vitamina C del jugo también se puede obtener con un kiwi. “No es que con el frío las necesidades calóricas aumenten al doble”, aclara la nutricionista y explica que habrá que adaptar la dieta si la persona está siguiendo un régimen para adelgazar, cambiando el azúcar por edulcorante y respetado las pautas particulares que haya señalado el profesional que controla la dieta.
Después de tomar algo caliente hay que juntar coraje para salir a la calle y para ir a la oficina o a la escuela conviene elegir varias prendas más finas en vez de una sola muy gruesa. Vestirse tipo “cebolla” permite ir desabrigándose de acuerdo a la temperatura del lugar en el que se está y evita que la persona tenga calor y después salga a la calle transpirada.
Cuando hace mucho frío conviene usar una bufanda para cubrir la nariz y la boca, para entibiar un poco el aire que ingresa a las vías respiratorias.
- Media mañana: Si no se tomó en el desayuno y el lugar de trabajo o estudio lo permite, habría que incorporar la vitamina C con el jugo o el kiwi y acompañar con un té caliente o un café con leche. “Para el recreo de la escuela y para los grandes que hacen mucha actividad física también se puede elegir una barra de cereal de las que tienen menos calorías y grasas”, dice Wagmaister.
- Almuerzo: Empezar con un caldo o una sopa casera de verdura sirve para no llegar con tanto apetito, para comer más tranquilo y para entrar en calor. El plato principal pueden ser pastas con salsa fileto baja en grasa y hasta dos cucharadas de queso de rallar (la cantidad de fideos variará según se trate de un hombre, un niño o una mujer y de acuerdo a la actividad deportiva) con guarnición de vegetales y se puede consumir una fruta de postre. “Una buena idea es servirse una manzana o una pera asada o en compota, que se pueden comer tibias”, sugiere la nutricionista.
- La merienda es igual que el desayuno, pero las tostadas se pueden cambiar por 2 o 3 vainillas o baybiscuit, o una taza de copos de maíz sin azúcar.
- A media tarde, y si la persona realiza una actividad física intensa, se puede agregar una colación. Si es más bien sedentaria, puede tomar otra infusión caliente.
Y la actividad física no tiene por qué dejarse para la primavera, aunque hay que seguir algunos consejos básicos para evitar enfriarse: Daniel Soutullio, coordinador del gimnasio Better Life de Caballito, explica que la elección de la indumentaria es fundamental: “Ahora hay telas que permiten evaporar la transpiración, ya no se recomienda tanto el algodón porque mantiene la humedad en el cuerpo”, dice y sugiere llegar al gimnasio -o al lugar al aire libre donde se vaya a entrenar-, bien abrigado.
“Hay que empezar la actividad física bien abrigados, hacer una buena entrada en calor con un estiramiento, después movilizar las grandes masa musculares con un trote o un rato de bicicleta e ir desabrigándose a medida que aumenta la temperatura corporal”, señala el profesor.
“Al terminar el trabajo físico hay que abrigarse inmediatamente –aconseja-, y si existe la posibilidad, ducharse en el gimnasio y cambiarse de ropa es la mejor alternativa”, indica Soutullio.
Otro dato que señala el coordinador de Better Life es la importancia de hidratarse antes, durante y después de la actividad física, aunque no sea verano y aunque no se sienta sed.
- Para la cena hay que elegir carne vacuna 2 ó 3 veces por semana, pollo con la misma frecuencia y pescado 2 veces tratando de que los cortes de carne sean magros -cuadril, bola de loo, bife angosto, vacío, nalga- y que las porciones sean magros -cuadril, bola de loo, bife angosto, vacío, nalga- y que las porciones sean moderadas. El guiso, que es rápido de preparar y se puede dejar lista para calentarlo al regresar del trabajo, es una excelente opción siempre y cuando no esté lleno de grasa: “Carne y verdura sí, pero chorizo o carne de cerdo, no”, aclara Wagmaister y agrega que hay que usar muy poco aceite.
Y para irse a la cama, una rica infusión caliente -que puede ser de las saborizadas- para olvidarse del frío y disfrutar la novedad de la nieve en Buenos Aires.
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