Alerta roja: modelos sub20, un grupo en situación de alto riesgo

Sociedad

*Las muertes de modelos muy jóvenes siguen formando parte de las malas noticias cotidianas: ahora fue una uruguaya de 18 años, cuya hermano falleció 6 meses atrás.
*Representantes de modelos explican los peligros a los que se enfrentan las chicas menores de 20 que ingresan al mundo de la moda.

“Murió otra modelo”, es uno de los titulares que circulan por los medios y que muestra cómo la moda se va cobrando víctimas y cómo se hace cotidiano algo que debería ser excepcional.

El caso de Eliana, la modelo uruguaya de 18 años que murió el martes pasado, cumpliendo el mismo destino que su hermana Leticia Luisel hace seis meses atrás, sigue recordando trágicamente que ser muy joven y ser modelo, hoy puede ser una combinación letal.


   Ser muy joven y ser modelo, hoy puede ser una combinación letal

 


Para analizar la situación particular de las chicas menores de 20 años, minutouno.com conversó con el representante de modelos Diego Ríos, quien dirige la agencia uruguaya que lleva su nombre, cuenta con 15 años de experiencia enviando modelos al exterior y, desde hace un año y medio,  también tiene una sucursal en Buenos Aires.

“Con las modelos hay dos cuestiones que pueden ser peligrosas: la primera, es que los modistos internacionales las quieren súper flacas y la segunda es que las buscan cada vez más jóvenes”, plantea Ríos.

Según el manager, en Argentina y Uruguay no se buscan modelos tan delgadas, porque el gusto latino las prefiere con curvas. “En cambio –explica-, los modistos de alta costura europeos apuntan a un tipo andrógino y son muy exigentes: a los 22 ya no las contratan y la más flaca es la que se queda con el trabajo”.

Diego Ríos dice que la mayoría de las chicas llegan a las agencias con un poco de sobrepeso en relación a lo que se espera para una modelo, pero señala que es un error decirles que tienen que adelgazar y no acompañarlas en el proceso: “A las adolescentes les cuesta mucho hacer dieta, por eso, en vez de seguir un plan de comida sana y ejercicio físico, optan por dejar de comer, que les resulta más fácil y les da resultados más rápidos, pero a costa de su salud”.



Raquel Satragno, ex modelo y directora de la agencia Sommet Models, coincide: “Las chicas muy jovencitas no saben cuándo parar de adelgazar y creen que porque comieron un yogur y se les pasó el hambre, ya almorzaron. No tienen idea de cuáles son sus necesidades nutricionales, por eso hace falta darles


Según Diego Ríos, el más peligroso es el mercado internacional, que exige modelos súper jóvenes y flaquísimas.    

información y es muy importante que atrás de ellas haya una familia que sea verdaderamente contenedora y que fomente el diálogo con las adolescentes”, dice Satragno.

El panorama en el exterior, según Ríos, es bastante desalentador –sobre todo en París, el centro de la moda por excelencia-: “En París tendrían que hacer como en España y no dejar desfilar a las chicas que tienen bajo peso –opina-. Sin embargo, toman chicas de 16 años que viajan solas, que extrañan a su familia y las ponen a convivir en un departamento con cinco modelos más, les exigen que sean flaquísimas, no controlan lo que comen ni si descansan lo suficiente, teniendo en cuenta que van a diez castings por día”, critica y explica que para triunfar en ese mercado hay que tener una psicología muy particular, poder dejar de lado los afectos, soportar vivir en un avión y adaptarse a lo que es un cambio radical en la vida que genera un enorme estrés. “El trabajo de modelos es el más estresante de todos, porque las chicas compiten en las pruebas diez veces por día, todos los días”, asegura Ríos.

Y el del casting es un tema aparte: “A las más jovencitas les afecta mucho no resultar elegidas, el rechazo les puede provocar depresión y a veces por la angustia y por no estar contenidas por sus afectos, van y se dan un atracón. Después viene la culpa y el ayuno”, dice el manager, que hace hincapié en un dato: “Todas las modelos brasileras que murieron estaban trabajando en agencias internacionales que buscan chicas flaquísimas para conformar a los modistos, que son sus clientes”.



Ser rechazadas en los castings es una gran frustración que puede causarles depresión y angustia a las chicas que están lejos de sus afectos y sin contención.    



Para el representante, la solución a este problema vendría de la mano de varios factores: “Por un lado, habría que enseñar nutrición en las escuelas, para que las chicas entiendan que se adelgaza comiendo alimentos sanos, no cerrando la boca. Por otro lado, no habría que exponer a trabajos en el exterior a modelos menores de 18 años, para darles tiempo a madurar y, además, habría que cambiar en el mercado internacional el modelo de


mujer para que sea menos andrógino y más sano”.

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