Alerta un fenómeno de "El Niño" histórico: qué zonas tendrán más lluvias y qué pasa con el calor

Sociedad

Especialistas en meteorología mantienen las alarmas encendidas por el impacto de El Niño en la Argentina, con más lluvias y crecidas de ríos.

El paso del que fue llamado "Súper El Niño" mantiene en alerta a varias regiones del país por el aumento de la cantidad y la intensidad de las lluvias, junto a diferentes complicaciones climáticas como credidas de ríos o variaciones de las temperaturas.

La crecida del río Uruguay, que superó los 11 metros en Concordia obligando a restringir el tránsito en la costanera, encendió las alarmas en el Litoral justo en el inicio de un trimestre clave, de acuerdo con el informe del sitio especializado Meteored.

Con la represa de Salto Grande evacuando caudales masivos y pronósticos meteorológicos que anticipan lluvias por encima de lo habitual en gran parte del país, el impacto de El Niño comienza a sentirse con fuerza tanto en las zonas ribereñas como en el corazón productivo de la Argentina.

Crecida en Concordia y la advertencia de Salto Grande por El Niño

La situación en las riberas del río Uruguay se tornó crítica en los últimos días. La marca de los 11 metros alcanzada el jueves 8 de octubre obligó a cerrar tramos de la costanera concordiense, mientras los organismos técnicos advierten que el panorama podría complicarse aún más.

Desde el área de Hidrología de Salto Grande informaron que la represa se encuentra evacuando entre 18.000 y 19.000 metros cúbicos por segundo. El organismo advirtió que, si se cumplen los pronósticos de precipitaciones en las altas cuencas, una crecida que comenzó siendo ordinaria podría transformarse en extraordinaria, poniendo en alerta a varias localidades de la región.

El impacto de "El Niño"

El impacto de "El Niño"

Pronóstico trimestral: más agua y menos calor en el núcleo agrícola

El informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) detalla cómo impactará el agua en el territorio nacional mediante el análisis de terciles (probabilidades de lluvias superiores, normales o inferiores a la media histórica).

  • Dónde lloverá más: La mayor probabilidad de registros superiores a los normales se concentra en el Litoral, oeste de Santa Fe, Córdoba, centro-sur de Cuyo, La Pampa, oeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

  • El factor térmico: En gran parte de Cuyo, Córdoba, oeste santafesino, La Pampa y el oeste bonaerense, las proyecciones indican también temperaturas inferiores a los valores normales. De este modo, en el corazón agrícola del país se combinarán más disponibilidad hídrica y menor temperatura, un escenario diametralmente opuesto al del NOA, donde se esperan marcas térmicas superiores a la media.

Un "El Niño" con impacto récord

Los indicadores globales consolidan un escenario de altísima intensidad. En septiembre, la NOAA asignó más de un 90% de probabilidad de alcanzar una fase muy fuerte durante el otoño y el invierno austral, estimando además un 75% de chances de superar entre octubre y diciembre a cualquier registro histórico desde 1950. Por su parte, el SMN estimó en un 100% la continuidad del fenómeno hasta noviembre.

Los efectos ya se vislumbran en el sistema hídrico: Salto Grande había anticipado desde junio que los excedentes pluviométricos se harían sentir entre septiembre y octubre, prologándose potencialmente hasta marzo o abril de 2027.

El dilema del agro: entre la reserva de humedad y el riesgo de anegamiento

Para el sector agropecuario, el agua extra no se traduce automáticamente en mejores rindes. Las proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estiman 8,4 millones de hectáreas para el maíz (66 millones de toneladas) y 17 millones de hectáreas para la soja (53,6 millones de toneladas); mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta 67,5 millones de toneladas de maíz y 47,8 millones de soja.

Sin embargo, los especialistas del INTA advierten que si bien los suelos llegan con buenas reservas de agua útil, el gran peligro se concentra en los lotes tendidos o de baja retención, donde el exceso hídrico puede generar pérdidas significativas por encharcamiento o inundación.

Además, un suelo frío y húmedo demora la emergencia de los cultivos estivales, y el solapamiento entre la cosecha de fina y la siembra de gruesa abre interrogantes logísticos. Las primeras decisiones de los productores ya se reflejan en el territorio: en el Núcleo Norte y el centro-este de Entre Ríos, El Niño inclina la balanza hacia el maíz temprano, mientras que en Córdoba el escenario climático y la problemática de la chicharrita reconfiguran la pulseada entre la soja y el cereal.

Desde el SMN recuerdan que una probabilidad alta de lluvias superiores a lo normal no elimina la ocurrencia de períodos secos, por lo que recomiendan complementar las proyecciones trimestrales con el seguimiento de los pronósticos diarios y semanales para planificar las labores en el campo.

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