Alertan por una ola de renuncias en universidades públicas: "Más de 10 docentes dejan por día"
La crisis presupuestaria y el derrumbe salarial ya impactan de lleno en las universidades nacionales: denuncian miles de renuncias y pérdida de poder adquisitivo.
La crisis universitaria en Argentina empieza a mostrar números cada vez más alarmantes y ya hay sectores académicos que hablan directamente de un proceso de “destrucción por goteo”. Mientras el conflicto salarial y presupuestario sigue escalando, docentes, investigadores y autoridades universitarias advierten sobre un escenario crítico que combina pérdida masiva de profesionales, fuerte deterioro salarial y problemas cada vez más graves para sostener el funcionamiento cotidiano de las universidades públicas.
Uno de los datos que más impacto generó en las últimas horas fue el que reveló el investigador y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, Rodrigo Quiroga: actualmente renuncian entre 10 y 12 docentes universitarios por día en todo el país.
El número refleja una situación que ya dejó de ser un problema aislado para transformarse en una sangría estructural dentro del sistema universitario nacional. Distintos sectores académicos aseguran que, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, ya abandonaron las universidades públicas más de 10.000 docentes.
Las universidades más grandes se desangran
La situación golpea especialmente a las universidades más grandes del país. Solo en la UBA, la Facultad de Ciencias Exactas perdió 438 docentes desde comienzos de 2024, mientras que Ingeniería registró 342 renuncias y Veterinarias más de 100 bajas. En paralelo, instituciones históricas como el Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini también sufrieron una fuerte reducción de personal.
Detrás de esa fuga aparece un factor central: los salarios. Hoy, un Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación simple cobra alrededor de $260.000 mensuales, una cifra que en muchos casos queda muy por debajo del costo de vida actual y obliga a docentes e investigadores a multiplicar trabajos para sobrevivir.
En el mundo universitario ya se volvió habitual encontrar profesores manejando Uber, vendiendo comida o acumulando varios empleos simultáneos para sostener ingresos mínimos. El deterioro salarial acumulado desde noviembre de 2023 ya supera el 33% en términos reales y los gremios aseguran que los ingresos actuales incluso quedaron por debajo de los niveles posteriores a la crisis de 2001.
La sensación dentro de muchas facultades es que el sistema comenzó lentamente a vaciarse desde adentro. Y el problema no impacta solamente en las aulas: también empieza a sentirse en laboratorios, hospitales universitarios, investigaciones científicas y áreas estratégicas vinculadas a salud, tecnología y desarrollo.
El panorama presupuestario tampoco ayuda. Según distintos informes universitarios, las universidades nacionales acumulan una caída presupuestaria superior al 37% desde diciembre de 2023. Además, para 2026 se proyecta el nivel de inversión universitaria más bajo desde fines de los años 80 medido en relación al PBI.
A eso se suma la paralización de obras de infraestructura y el recorte de partidas millonarias destinadas a mejoras edilicias y equipamiento en universidades de distintas provincias.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario