Amor gélido: náufragos del Explorer se casaron en medio del Antártico

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Por NA

El naufragio del Explorer precipitó los planes de los daneses Jan Henkel y su novia Mette Larsen, quienes frente a la incertidumbre de no saber si saldrían con vida, decidieron casarse simbólicamente en el pequeño bote salvavidas donde esperaban ser rescatados.
  
Arropados con la mayor cantidad de prendas que pudieron salvar antes de que el barco se hundiera y sin saber aún si alguna embarcación cercana lograría arrancarlos de las gélidas aguas del continente blanco, los daneses se comprometieron, también para espantar la angustia, el frío y el miedo, en una imagen parecida a la los amantes del Titanic.
 
"Se suponía que nos casaríamos cuando pusiéramos un pie en la Antártida, pero no estaba seguro si llegaríamos ahí. Así que en el bote pensamos que podríamos divertirnos y tener un momento de felicidad" con ese compromiso simbólico, contó Hankel a la agencia AFP.

Novios desde hace dos años y medio, Jan, de 42, y Mette, de 29, fueron los primeros del grupo de 77 pasajeros que bajaron del avión militar chileno que este sábado llevó desde la Antártida a los náufragos del Explorer hasta la ciudad de Punta Arenas, ubicada a orillas del Estrecho de Magallanes.

El resto de los 154 pasajeros y tripulantes del "Explorer" sería rescatado el domingo, siempre y cuando las cambiantes y extremas condiciones de esa zona del planeta lo permitan.

El miedo y la angustia de estar solos y rodeados sólo de agua, sin embargo, ya quedó atrás. Ahora, Jan y Mette deberán decidir cuándo concretarán su matrimonio formal una vez en casa y, tal vez, pensar si volverían a embarcarse rumbo al sur del mundo.

"Estoy muy contento de estar vivo", dijo Henkel antes de abrazar a su novia, besarla en los labios y jurar que la luna de miel será en un sitio más cálido. Claro que, a diferencia del film, aquí el protagonista puede contar la historia.

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