Día Mundial del Animal: ¿las mascotas sufren el desapego tras la vuelta a la presencialidad?

Sociedad

Argentina es uno de los países que más mascotas per cápita tiene y en el Día Mundial de los Animales es importante saber cómo tratar el desapego.

De acuerdo a un estudio global realizado por la compañía alemana GFK, Argentina es la nación con más mascotas por habitante en el mundo, según sus números el 80% de los residentes tienen al menos un animal doméstico en su casa y la pandemia también trastocó sus vidas.

Con nuestra vuelta a la presencialidad, las mascotas volverán a pasar mucho tiempo solas y esto puede causar cambios en su comportamiento. “Los animales sienten el desapego, porque perciben todo. Dependiendo de la estructura comportamental de cada especie lo puede sufrir más o menos”, explicó Claudio Gerzovich Lis, médico veterinario y especialista en comportamiento animal, a Página 12.

El estudio sobre la cantidad de mascotas que hay en la Argentina se realizó previo al comienzo de la pandemia de coronavirus, y teniendo en cuenta que durante la cuarentena estricta hubo un boom de adopciones las cifras podrían ser aún más altas.

El desapego y la "vuelta a la normalidad"

Con el avance de la vacunación y la baja de casos en todo el país hizo que de a poco se vuelva a la normalidad y mucho de los que realizaban home office deban retomar sus actividades habituales, por lo que ya no pasaran tanto tiempo con sus mascotas, y según apunta Gerzovich Lis: “Los animales sienten el desapego. Si antes no estaba solo y de repente eso cambia, lo siente”.

En ese sentido, el experto precisó que es necesario establecer una diferencia entre los perros y los gatos: “El perro que es un animal social, de grupo, por lo que el cambio de estar permanentemente acompañado a quedarse solo puede ser bastante traumático. Y esto lo expresa de muchas maneras. Por ejemplo, entra en un cuadro de ansiedad, que se manifiesta con ladridos, rompiendo cosas, o con una mayor actividad descontrolada adentro de la casa”.

En cambio, “el gato suele adaptarse mucho mejor porque es un animal fundamentalmente territorial y si bien la presencia humana no le es indiferente, no tiene la misma magnitud la separación que para el perro”.

También hay diferencias entre perros adultos y cachorros, ya que los adultos suelen adaptarse más rápido al cambio de rutina, mientras que los cachorros muy probablemente llegaron al hogar poco antes del inicio del confinamiento, pueden padecer mucho más el desapego porque estaban acostumbrados a convivir más tiempo con sus dueños.

“Hemos tenido algunas consultas sobre esto en el último tiempo. Si a nosotros nos ha afectado la vuelta a la normalidad y nos cuesta acomodarnos, a los perros les pasa igual. El apego que se ha generado en este tiempo, con el animal acostumbrado a estar muchas horas con su dueño, puede generar algunos cambios en la conducta, pero se puede manejar”, comentaron desde el refugio El Campito.

El humano es responsable de que las mascotas sientan desapego

Cuando una perra da a luz a una camada de cachorros, ella misma efectúa el proceso de desapego para que las crías maduren, pero esto se ve truncado cuando el animal se incorpora a las familias humanas.

“La sociedad pasó de tratar al animal como cosa a considerarlo como un miembro más de la familia. Es decir, antes el perro era ‘algo’ que estaba en la terraza, atado, que nos cuidaba la casa, y esto atentaba contra el bienestar del animal. Ahora eso cambió, el perro es humanizado y eso no solo implica un trato con mayor cuidado, lo cual está muy bien y se celebra, sino que los humanos trasladan al perro manejos que incluso entre los humanos están mal. Por ejemplo, malcriarlo, no decirle que no a nada, no retarlo ni ponerle límites, y eso termina afectando su conducta emocional”, explicó Gerzovich Lis.

Entonces, una crianza basada en el hiperapego provoca que los perros tengan ansiedad ante una separación: “Es uno de los trastornos más frecuentes que veo, con diferentes síntomas”.

¿Cómo manejar y tratar el desapego?

En caso de observar conductas problemáticas en las mascotas, sobre todo en perros, es vital que el dueño se haga cargo de una situación que él mismo creó.

Según explicó el etólogo veterinario, los animales pueden manifestar su malestar de diferentes maneras: rompiendo cosas cuando está solo, entonces el humano ve destruida sus pertenencias al regresar a casa; ladrando sin parar cuando el dueño no está, esta conducta generalmente es alertada por los vecinos; o bien manifestando señales de sufriendo, como llanto o decaimiento, que los mismos dueños pueden percibir.

“La forma de manejar todo esto la mayoría de las veces es la terapia comportamental”, señaló Gerzovich Lis, aunque aclaró que cuando llegan a niveles importantes se requiere el uso de medicación.

  • Los perros deben comer dos veces al día (mañana y noche) porque tienen digestiones de 12 horas. Por lo cual, no debe tener el alimento en el piso todo el día, sino solo unos 15 o 20 minutos y luego levantarlo.
  • No permitir que el perro siga al dueño a todos lados. Si se tiene la posibilidad, dejarlo en una zona de la casa, sin contacto, para practicar el desapego durante unas horas del día.
  • No hay necesidad de sacarlos tantas veces al día si se controla la ingesta de agua y alimentos con un horario ordenado.
  • Evitar la soledad absoluta: tratar de dejar al animal con alguien para que no sea tan brusco el cambio. En caso de que eso no sea posible, el dueño puede dejar una radio encendida (a un volumen moderado) y una prenda suya cerca del espacio del perro.
  • Si comienzan a aparecer problemas más graves, debe buscar ayuda profesional con un médico veterinario.
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