Bautizan a la hija de un matrimonio igualitario

Sociedad

La beba, de tres meses, recibió el sacramento este domingo en una iglesia luterana porteña.

DyN
Por DyN

Una beba de tres meses se convirtió en la primera hija de un matrimonio igualitario en ser bautizada en América Latina, tras recibir el sacramento este domingo en una iglesia luterana porteña.

Bianca Juliana Giménez Relea es hija de Claudia Giménez (35) y Paola Relea (29), quienes están juntas desde hace siete años y en octubre de 2010 se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en casarse en Paraná.

El bautismo fue realizado en la Iglesia Dinamarquesa ubicada en la calle Carlos Calvo 257, del barrio porteño de San Telmo.

Andrés Albertsen, el pastor que celebró el sacramento, aseguró que actuó "en representación de Dios" porque se "podía ver el amor que unía a esa familia".

“Fue básicamente igual a la de otros bautismos, con la diferencia de que en lugar de referirme y de dirigirme a los 'padres', decía 'mamás'", aseguró Albertsen.

Las madres de Bianca, que son católicas y viven en Paraná, dijeron por su parte que la celebración "es una esperanza" porque "significa que se está aceptando la diversidad", según publicó el diario Clarín.

"La verdad es que Claudia y Paola se aman y están unidas en matrimonio y tuvieron una nena preciosa que quisieron bautizar. Y yo actué en representación de Dios que, a mi entender, podía ver el amor que unía a esa familia, un amor que le agradecían a Dios, y por eso estaba encantado de recibir como hija suya a Bianca", explicó el pastor.

En esa línea, Albertsen agregó: "No me puedo imaginar a Dios poniendo otras condiciones o diciendo: 'lo voy a hacer, pero hagamos como que Bianca tiene una sola mamá', cuando en realidad tiene dos. Fue una alegría compartir ese momento con la familia que integran Claudia, Paola y su hija Bianca".

El caso es inédito en Latinoamérica y la beba recibió el sacramento en una iglesia luterana por la oposición que sus madres encontraron en la Iglesia Católica.


 


"Para nosotros, desde la Comunidad Homosexual Argentina, este es un evento muy emotivo porque marca, sobre todo, que el amor no tiene sexo y que Dios nos acepta a todos por igual", sostuvo Alejandra Portatadino, miembro de la Iglesia Luterana Dinamarquesa e integrante de la Comisión Directiva de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), quien estuvo presente en la ceremonia.

"Que somos todos iguales es precisamente el concepto que venimos trabajando en la CHA hace 25 años, cuando fue la primera marcha del orgullo. Éramos 30 personas y con caretas, nunca nos hubiéramos imaginado un acontecimiento como este bautismo", completó.

La Iglesia Dinamarquesa de Argentina, fundada en 1924, mantuvo siempre una postura de apertura hacia la comunidad homosexual y desde que en diciembre de 2002 se sancionó la Unión Civil en la ciudad de Buenos Aires, realizó numerosas bendiciones de parejas sin importar su orientación sexual.

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