¡Berp!...todo lo que necesitás saber sobre el eructo

Sociedad


  • Cuando la gente común dice "buen provecho" usa la frase como una fórmula de buena educación y le atribuye un mensaje: Que la comida le siente bien.
  • Pero en realidad, si uno se atiene a su origen "buen provecho" significa "que tenga usted un buen eructo".

 



 


Todos solemos mencionar a diario y de modo cotidiano frases y expresiones que vienen de antaño y que fueron naturalizadas a través de su uso de generación en generación. Sin embargo, pocos saben su significado  y menos aún su historia, lo que promueve que se les adjudique un sentido incorrecto y hasta que se las use de manera contraria. Tal es el caso de la tan mentada frase “buen provecho”.

Es utilizada a menudo como símbolo de buena educación. Se le atribuye un mensaje que hace referencia a que la comida “le siente bien”. Pero su origen dista mucho de esta noción ya que significa “que tenga usted buen eructo”. Pero, ¿quién sería tan mala persona para desearle a otro semejante falta para nuestra sociedad?

La directora del Centro Argentino de Estudios de Ceremonial María del Pilar Burgaferré afirmó que “se trata de costumbres locales y  en la nuestra no es correcto mencionar esa fórmula debido a que su significado real hace referencia a tener un buen eructo. Además está en desuso”.

Sin embargo, aclaró que “si bien no es elegante decir 'buen provecho', no contestar con un 'gracias' es peor ya que jamás se debe hacer notar un error a otra persona”. 

En nuestra sociedad, el eructo tiene tan mala prensa que sólo a los bebes se les perdona un provechito debido a que los médicos recomiendan que los gases deben ser eliminados para evitar cólicos y vómitos. Entonces, el denominado provechito pasa a ser el único ercuto socialmente aceptado y perdonado.

Por el contrario,  un adulto con esa misma conducta se vería sumamente avergonzado, pediría mil disculpas en caso de que el escape haya sido inintencional e incontrolable o bien lo trataría de disimular con artilugios como hacer ruido con la silla o poner cara de no haber escuchado nada atribuyéndole el estruendoso sonido al medio ambiente. A menos que sea integrante de la casa de Gran Hermano, donde parece estar permitido toda falta de educación.

Entonces, ¿por qué hay gente que aún nos desea que tengamos un momento vergonzante? La condesa Eugenia de Chikoff explicó a minutouno.com que en otras culturas, como  la arábica, la turca y la persa, “el eructo es una cosa natural y es utilizado para demostrar que la comida fue suculenta. Nosotros tenemos nuestros propios modismos”.

Pese a esto, Chikoff sostuvo que hay que romper con ciertos tabúes de nuestra educación: “Estornudar, eructar y todo lo que salga del cuerpo es natural. Es un microcosmos inventado por Dios por lo que tenemos que respetar las reglas del padre. Hay que aceptar que somos hombres y no dioses y no tenemos cuerpos gloriosos.  Pero nos acostumbraron y educaron para evitar en la mesa ciertos sonidos desagradables”.

Por el contrario, en la cultura del Medio Oriente hasta se manda a eructar como signo de agradecimiento. Y cuanto más fuerte, mejor. La costumbre de usar el "buen provecho" se extendió a occidente a partir de la invasión turca y persiste entre las clases media y baja de la sociedad. Sin embargo, Burgoferre afirmó que “no es una frase sofisticada y que en general está en desuso”.

Quizás sea por eso que la gente “bian”  prefiera llamarse al silencio o bien, despacharse con el modismos francés “bon appetit” que significa ni más ni menos que buen apetito. Entonces, ¿por  qué no decirlo en castellano?


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