¿Chau a la tarjeta SUBE? Aseguran que el Gobierno evalúa retirar terminales y apostar de lleno al pago digital

Sociedad

La idea oficial sería modernizar el sistema y trasladar la acreditación directamente a los colectivos y comercios, mientras se avanza con la instalación de nuevos molinetes.

Las imágenes de estaciones cabeceras de trenes colapsadas durante los últimos días pusieron en evidencia la fragilidad del sistema de validación de la tarjeta SUBE. La caída temporal de la carga mediante el celular, sumada al funcionamiento intermitente de los tótems de acreditación, generó severas complicaciones para miles de pasajeros que dependían de estas terminales físicas para poder viajar.

Frente a este escenario de caos operativo, la Secretaría de Transporte retomó un proyecto que ya estaba bajo análisis en la cartera: la posibilidad de retirar definitivamente las terminales automáticas de SUBE de las estaciones ferroviarias.

La medida, que deberá instrumentarse formalmente a través de una resolución ministerial para entrar en vigencia, apunta a una actualización tecnológica profunda del sistema.

Según datos oficiales correspondientes al mes de julio, la Argentina cuenta con 11.475.000 tarjetas SUBE activas, pero las estimaciones oficiales revelan que menos del 15% de los usuarios continúa realizando la acreditación de saldo de manera presencial en estas terminales físicas.

¿Chau a la tarjeta SUBE? Aseguran que el Gobierno evalúa retirar terminales y apostar de lleno al pago digital

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Cómo sería el sistema si sacan la SUBE

Según trascendidos, el plan oficial busca descomprimir los puntos neurálgicos de transporte y desplazar la operatoria hacia herramientas tecnológicas que ya se encuentran operativas.

De esta manera, en lugar de acudir a las tradicionales tótems, la acreditación de cargas pasará a resolverse mediante el uso de los teléfonos celulares, la red de kioscos adheridos que decidan mantener el servicio de manera voluntaria y, fundamentalmente, a través de las validadoras instaladas a bordo de los colectivos, un recurso que permite impactar el saldo de manera directa sin necesidad de intermediarios fijos.

Este proceso de reconversión tecnológica se enmarca en una transformación más amplia del sistema de transporte público metropolitano. En paralelo a la discusión sobre el futuro de las terminales, distintas estaciones ferroviarias comenzaron a incorporar nuevos molinetes adaptados para aceptar medios de pago alternativos, asemejándose a la operatoria ya disponible en las unidades de colectivos.

Pese a los cambios en la infraestructura de validación y cobro, desde el Poder Ejecutivo se encargaron de despejar dudas respecto al futuro del plástico: la tarjeta SUBE no desaparecerá.

El motivo central radica en su rol como herramienta indispensable para la segmentación tarifaria, ya que continúa siendo el soporte insustituible para aplicar los beneficios sociales, las tarifas diferenciadas y los descuentos destinados a jubilados y otros sectores que reciben subsidios estatales.

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