Condenaron a dos cajeros del Banco Nación por quedarse con billetes de los depósitos

Sociedad

Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen fueron responsabilizados por 18 maniobras realizadas en la sucursal de Orán durante 2023.

El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta condenó a dos empleados que se desempeñaban como cajeros del Banco Nación por una serie de maniobras mediante las cuales sustraían parte del dinero que los clientes entregaban para realizar depósitos. Los hechos ocurrieron durante 2023 en la sucursal de San Ramón de la Nueva Orán y fueron descubiertos luego de que un compañero advirtiera una de las operaciones.

Silvia Verónica Castro recibió una pena de dos años de prisión en suspenso, mientras que Fernando Horacio Arias Knudsen fue condenado a seis meses, también de cumplimiento condicional. Ambos fueron considerados responsables del delito de estafa en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Además de las penas de prisión, el tribunal dispuso que Castro no pueda ocupar cargos públicos durante cuatro años, mientras que Arias Knudsen tendrá esa prohibición durante un año. Los dos deberán permanecer bajo control judicial por dos años y cumplir determinadas reglas de conducta. La investigación logró establecer un total de 18 maniobras fraudulentas. De acuerdo con la sentencia, 17 fueron atribuidas a Castro y una a Arias Knudsen.

Sacaban billetes de los fajos entregados por los clientes

El mecanismo utilizado era concreto. Los cajeros recibían los fajos de dinero que los clientes llevaban para depositar y retiraban algunos billetes antes de completar la operación. Luego escondían el efectivo sustraído en un folleto publicitario de la propia entidad bancaria o en una máquina utilizada para contar dinero.

La distribución de los puestos de atención de la sucursal facilitaba que las maniobras pasaran inadvertidas. Las cajas estaban separadas y contaban con vidrios esmerilados, una disposición que dificultaba que quienes esperaban o realizaban otras operaciones pudieran observar con claridad lo que sucedía.

Entre las personas afectadas había clientes habituales del banco y representantes de empresas de la zona. Según se estableció durante la investigación, en numerosas oportunidades las víctimas interpretaron que las diferencias en los depósitos se debían a errores propios. De esa manera, los faltantes podían ser repuestos por los propios clientes sin que inicialmente sospecharan que habían sido víctimas de una sustracción.

Cómo descubrieron el fraude en el Banco Nación

El caso comenzó a quedar expuesto el 17 de noviembre de 2023. Ese día, un compañero de Castro observó una situación que llamó su atención: la mujer había retirado billetes correspondientes a un depósito y los había escondido.

A partir de esa observación se revisaron las cámaras de seguridad de la sucursal. Las imágenes disponibles desde el 19 de julio de ese mismo año permitieron reconstruir otras situaciones similares y avanzar con la denuncia.

La investigación fue impulsada por el fiscal federal Marcos Romero, desde la Sede Fiscal Descentralizada de Orán. Durante el juicio se incorporaron como pruebas distintos registros audiovisuales y testimonios de personas que habían realizado operaciones en la sucursal.

Los clientes que declararon señalaron que, en varios casos, habían asumido que las diferencias existentes entre el dinero entregado y el monto acreditado obedecían a equivocaciones propias.

Las condenas y la explicación de los acusados

Durante el proceso judicial, Castro y Arias Knudsen rechazaron las acusaciones y plantearon que existían conflictos laborales detrás de la investigación. Sin embargo, el juez Domingo Batule, quien estuvo a cargo del juicio de manera unipersonal, descartó esa explicación.

El fiscal Romero había solicitado penas superiores: dos años y seis meses de prisión para Castro y un año para Arias Knudsen. Finalmente, el tribunal estableció condenas menores, aunque mantuvo la calificación legal de los hechos como estafa e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

La sentencia también analizó la situación económica de los condenados. Según un informe incorporado al expediente, ambos vivían en una vivienda de buen nivel y tenían un comercio dedicado a la venta de piscinas y productos de limpieza. En ese contexto, el juez Batule sostuvo: “Solo la necesidad de lucro es lo que los ha motivado a cometer estos hechos”.

Los clientes afectados, por su parte, podrán iniciar los reclamos correspondientes para intentar obtener un resarcimiento por los perjuicios ocasionados por las maniobras investigadas.

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