Conmoción en Córdoba por el hallazgo de un cadáver en un ropero: las primeras hipótesis de la investigación

Sociedad

El lugar estaba habitado por un expolicía que cumplía arresto domiciliario tras haber sido condenado por asesinar a un niño de seis años en 2006.

Sigue adelante la investigación por el hallazgo de un cuerpo dentro de un ropero en un departamento ubicado en el centro de Córdoba. La Justicia intenta esclarecer tres ejes fundamentales del caso: la identidad de la víctima, el momento de la muerte y si el inquilino del lugar —un expolicía con antecedentes por homicidio— tuvo alguna participación directa o indirecta en el hecho.

El caso salió a la luz el pasado sábado, cuando dos albañiles que realizaban trabajos de refacción en un edificio de calle Buenos Aires al 300 percibieron un fuerte olor proveniente de una puerta que había sido sellada.

Al quitar las maderas que bloqueaban el acceso, se encontraron con un armario cerrado con cemento. En su interior había un cadáver envuelto en mantas, atado con cables y en posición sentada.

El cuerpo fue encontrado en el departamento 3°B, que estaba alquilado por Horacio Antonio Grasso, exagente de la Policía de Córdoba, quien en 2007 fue condenado por el asesinato de Facundo Novillo Cancinos (6 años), un crimen ocurrido en la provincia de Salta.

La conexión con Grasso

Según el encargado de la obra, los albañiles fueron contratados por Javier Grasso, hermano del expolicía, para realizar reparaciones en el departamento. Aunque Horacio Grasso no se encontraba en el lugar al momento del hallazgo —ya que había sido reincorporado al penal de Bouwer días antes por violar condiciones de su prisión domiciliaria con monitoreo electrónico—, la Justicia intenta determinar si tenía conocimiento del cuerpo oculto en su vivienda.

Las primeras pericias forenses arrojaron como resultado que el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición, lo que impidió hasta ahora identificar el sexo o la edad. Por el tamaño, los investigadores sospechan que podría tratarse de una mujer, pero ese dato aún no fue corroborado oficialmente.

Además, se estima que el cadáver llevaría al menos dos años oculto, aunque se esperan los resultados precisos del análisis forense para determinar la fecha de muerte y compararla con registros de personas desaparecidas, tanto en Córdoba como en otras provincias.

Por el momento, Grasso no fue imputado en esta nueva causa, aunque su situación procesal está siendo evaluada por la Fiscalía de Instrucción de Distrito N° 1, a cargo de María Celeste Blasco, actualmente subrogada por la fiscal Florencia Espósito debido a la feria judicial.

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