Córdoba: murió envenenado el primer cóndor nacido en cautiverio

Sociedad

Yastay había sido liberado en 2022 en Río Negro. Sus restos fueron encontrados junto a una oveja que había sido utilizada como cebo.

Yastay, el primer cóndor nacido en cautiverio en Córdoba, murió envenenado tras haber comido carne de una oveja que había sido envenenada. Los restos del animal fueron hallados al sur de Río Negro, donde había sido liberado en 2022.

El cóndor había nacido en cautiverio en la Reserva Tatú Carreta, en el Valle de Punilla, en noviembre de 2019 y, tras haber atravesado un proceso de aprendizaje en el marco del Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA), fue liberado en Sierra Pailemán, provincia de Río Negro.

La triste noticia de su muerte se conoció ayer. El animal fue encontrado sin vida a unos 200 kilómetros del lugar de su liberación. Junto a sus restos encontraron una oveja que habría sido utilizada como cebo.

condor cordobes

La oveja había sido envenenada con Carbofuran, un potente agroquímico que, si bien está prohibido en Argentina por el Senasa, es habitual que se utilice este producto para matar depredadores.

“Los datos satelitales mostraron su falta de movimiento a unos 32 kilómetros al sur del Caín, casi llegando al límite con Chubut. Los asistentes de campo del PCCA y guardas ambientales de la provincia de Río Negro fueron a revisar el sitio y, lamentablemente, lo hallaron muerto, en una escena típica de envenenamiento, donde se encontraron además ejemplares de otras especies”, indicaron desde la PCCA.

Ambos animales fueron sometidos a estudios toxicológicos donde se determinó la presencia del veneno: “Considerado el peligro que representa esta práctica ilegal, tratándose de una especie amenazada en Argentina y considerada Monumento Natural en la Provincia de Río Negro, se solicitó la urgente intervención de autoridades provinciales y nacionales”, agregaron desde el PCCA.

“Es una práctica aberrante que pone en peligro la supervivencia de esta especie amenazada, impactando gravemente la biodiversidad, el ambiente y la salud humana”, expusieron desde el organismo.

Según detallaron, en Argentina, más de 20.000 individuos de 61 especies distintas, incluidas personas fueron víctimas del uso ilegal de cebos tóxicos. “A pesar de ello, Argentina sigue sin contar con leyes nacionales de trazabilidad y prescripción de estas peligrosas sustancias. Es urgente la sanción de leyes y reformas al código penal para que se sancionen debidamente estos delitos ambientales”, finalizaron.

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