Coronel Rosales: un hombre apareció muerto cuando iban a detenerlo por un presunto abuso sexual

Sociedad

Galo Ochoa había sido condenado a 12 años de prisión por un homicidio vial en Bahía Blanca. Este martes, la Policía lo encontró ahorcado en una vivienda de Punta Alta.

Galo Ochoa, el hombre que en 2019 fue condenado a 12 años de prisión por atropellar y matar a un joven de 18 años mientras conducía alcoholizado en Bahía Blanca, fue encontrado muerto este martes 13 de octubre por la tarde en una vivienda de Punta Alta, en el partido bonaerense de Coronel Rosales. Los policías que llegaron al domicilio tenían una orden para detenerlo en el marco de una investigación por el abuso sexual de un adolescente de 17 años.

El hallazgo ocurrió alrededor de las 17.30, cuando efectivos de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI), con apoyo de policías locales, ingresaron a una propiedad ubicada en Diagonal Cabildo al 800, en el partido de Coronel Rosales.

Los agentes encontraron a Ochoa ahorcado en el baño de la casa. La Justicia deberá determinar las circunstancias de su muerte.

El hombre, de 48 años, había recuperado la libertad en julio de 2025, después de acceder a un beneficio penitenciario por buena conducta. Poco más de un año después, volvió a quedar bajo investigación judicial, esta vez por una denuncia de abuso sexual.

Galo Ochoa

Galo Ochoa

La denuncia por abuso sexual que llevó a la Policía hasta la casa de Galo Ochoa

Todo comenzó el domingo 11 de octubre, alrededor de las 10.30, cuando la Policía recibió un llamado desde una vivienda de la calle Jesús María, en Punta Alta. Una familia solicitaba asistencia porque su hijo de 17 años había regresado a su casa golpeado y, según sus padres, bajo los efectos de alguna sustancia.

Cuando los efectivos llegaron, encontraron al adolescente en un estado de “fuerte alteración”. El joven manifestó que tenía dolores en la zona anal y que había sido víctima de un abuso sexual. Además, presentaba cortes superficiales en el cuello, que se habría provocado al intentar autolesionarse.

Según Infobae, el menor aportó un primer dato sobre el lugar donde presuntamente había ocurrido el ataque. Señaló un departamento ubicado en Diagonal Sarmiento y aseguró que, al despertarse, había encontrado a un hombre acostado a su lado.

Debido a su estado, se solicitó una ambulancia para trasladarlo al hospital local, donde quedó en observación acompañado por uno de sus progenitores.

Ese mismo día, por disposición de la fiscal Virginia Rodríguez, de la UFIJ Nº 14, personal de la DDI tomó declaración al adolescente. El joven ratificó lo que había contado inicialmente, identificó a uno de los presuntos autores del abuso y precisó el domicilio donde habrían ocurrido los hechos. También entregó su teléfono celular para la investigación.

Con esa información, los investigadores solicitaron una orden de allanamiento.

La medida se concretó el lunes 12 de octubre, alrededor de las 18, en una vivienda de Diagonal Sarmiento al 878, donde residía Gabriel Luján Palmieri, de 30 años, señalado como uno de los sospechosos.

Durante el procedimiento, autorizado por el Juzgado de Garantías Nº 3, los policías secuestraron un pantalón deportivo negro con el escudo del club Sporting, 12 cajas vacías de un medicamento identificado como Per­dural de 20 miligramos, cinco blísteres del mismo producto, un frasco de vaselina y una crema Lisorvyr. Todos los elementos quedaron incorporados a la investigación. Palmieri fue notificado de una medida cautelar dispuesta a favor de la víctima.

En ese mismo domicilio, los investigadores identificaron a Ochoa, quien también residía allí y cuyas características físicas coincidían con la descripción aportada por el adolescente.

La investigación continuó y, al día siguiente, la Justicia ordenó su detención. Sin embargo, cuando los efectivos fueron a buscarlo, lo encontraron sin vida.

La condena por matar a un joven mientras conducía alcoholizado

Galo Ochoa había quedado involucrado en un caso que conmocionó a Bahía Blanca durante la madrugada del 1° de enero de 2018.

Aquella noche, atropelló y mató a Matías Streitenberger, de 18 años, mientras conducía un Subaru Impreza a 122 kilómetros por hora y con 1,97 gramos de alcohol por litro de sangre.

Después de embestir al joven, escapó sin detenerse a asistirlo. Posteriormente, fue interceptado por la Policía.

En agosto de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Bahía Blanca lo condenó a 12 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual. Además, recibió una inhabilitación de diez años para conducir.

Los jueces consideraron que Ochoa conocía el riesgo que implicaba manejar alcoholizado y a esa velocidad, y que podía prever las consecuencias de su conducta.

La sentencia fue confirmada en 2021 por el Tribunal de Casación Penal bonaerense.

Sin embargo, en julio de 2025 obtuvo la libertad condicional por buena conducta, según informó el medio local La Brújula 24.

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