Cuando los abogados se pasan del otro lado del mostrador
- Gabriel Novaro, el abogado que en la madrugada de ayer se atrincheró en su casa de Barrio Parque y fue baleado por la policía, no es el primer caso de un letrado involucrado con algún delito o estafa.
- Mariano Cúneo Libarona y el mediático Juan Carlos Rey estuvieron presos por pasarse del otro lado del mostrador.
Los diccionarios definen a un abogado como “la persona legalmente autorizada para defender en juicio los derechos o intereses de los litigantes” o como “un individuo que ejerce el derecho, siendo un colaborador activo e indispensable de la Justicia”. Sin embargo, existen letrados que poco honran a su profesión al pasarse del otro lado del mostrador, transformándose en el mejor amigo del delito.
Gabriel Novaro, el abogado que en la madrugada de ayer se atrincheró en su casa de Barrio Parque y fue baleado por la policía y permanece internado en el Hospital Fernández, no es el único vinculado con las estafas. Otros, como Mariano Cúneo Libarona y Juan Carlos Rey estuvieron presos por diferentes ilícitos.
"Hay muchos colegas que faltan a la ética profesional"
Novaro decía que las compañías de seguro lo perseguían. Al parecer, varias empresas estarían con causas judiciales contra el abogado por presuntas estafas. La estrategia utilizada habría sido convencer a los clientes para autolastimarse y luego iniciar acciones legales. De esta forma, Novaro se quedaba con gran parte de ese dinero y así fue sumando billetes a su cuenta bancaria.
Novaro, conocido en la zona de Morón porque allí tenía un estudio importante ubicado sobre la calle Mitre, tendría ocho denuncias en el Colegio de Abogados por irregularidades en el ejercicio de la profesión. Incluso, el Tribunal de Disciplina le habría aplicado sanciones leves aunque su matricula no fue suspendida, al menos hasta el momento.
El polémico Cúneo Libarona y un panelista de Mauro Viale
El polémico abogado Mariano Cúneo Libarona –defendió, entre otros, a Guillermo Cóppola, a Oscar Camilión, a Matilde Menéndez y a Amira Yoma- estuvo preso 40 días por el delito de coacción agravada –previsto con penas de hasta 12 años- contra Juan José Galeano, el ex juez de la causa AMIA.
El juez Norberto Oyarbide había ordenado su detención el 8 de abril de 1997 junto a su socio Juan Pablo Vigliero porque consideró que entre ellos dos y el ex comisario bonaerense Juan José Ribelli, extorsionaron a Galeano. Ambos letrados fueron sospechosos del robo de un video que estaba guardado en el juzgado donde se investiga el atentado contra la AMIA.
Sin embargo, tras pasar 40 días en prisión, quedó libre porque la Sala II de la Cámara Federal porteña cambió la carátula de la causa y lo procesó por el delito de amenazas.
Cúneo Libarona dijo que él no sabía que el video era robado, pero no explicó de quién podría ser sino de Galeano y aseguró que no le dio el video a Ribelli –su defendido- para que presionara a Galeano y aclaró que no se puede coaccionar a nadie con algo que es legal.
Otro de los abogados que se pasó del otro lado del mostrador es Juan Carlos Rey, un profesional que por la década del 90 desfilaba por el programa del periodista Mauro Viale. “A Rey lo eché del Colegio de Abogados de Morón porque tenía muchas causas penales. Era una abogado jodido y tuvo casos resonantes”, dijo Brude, que es profesor titular de Derecho Romano en la Universidad de Lomas de Zamora.
Brude recordó el caso Pugliese que tuvo como protagonista a su colega. “Rey empezó a salir con una mujer que al poco tiempo le inició un juicio por alimentos a su ex marido y como éste no era solvente se lo realizó a sus suegros pero se descubrió que el abogado vivía con ella y era una estafa procesal”, recordó Brude, quien agregó que el doctor Rey aún seguiría preso.






Dejá tu comentario