Deudas y negocios truncos: qué declaró el principal sospechoso por el ataque sicario en San Isidro
El homicida llegó en moto y disparó siete veces contra la propiedad. Fue arrestado el presunto instigador del crimen en un country de Escobar.
Gustavo Arroyo el sospechoso del mortal ataque en San Isidro.
Una mujer de 53 años fue asesinada de un tiro en el abdomen en su casa de Beccar, partido de San Isidro, y por el homicidio detuvieron a un hombre que le reclamaba al hijo de la víctima la devolución de 10 mil dólares por la compra de un auto que tenía fallas.
El episodio se registró este lunes en una propiedad de la calle Luis de Flores al 2200, donde llegó la Policía luego de que un llamado alertó sobre varios disparos que se escucharon.
Poco después del homicidio y de la fuga del sicario, que había llegado a la escena del crimen en una moto, declararon como testigos el esposo y el hijo de la víctima, quienes apuntaron contra Gustavo Arroyo, de 36 años.
Matías, el hijo de la víctima, declaró de manera virtual ante la fiscal de San Isidro, Carolina Asprella, a cargo de la investigación, desde Costa Rica, donde había viajado el sábado pasado.
Según los primeros testimonios de la causa, Arroyo le habría comprado un auto BMW al hijo de la víctima, de 27 años, por 10.000 dólares. Pero después, al descubrir fallas mecánica, le devolvió el vehículo y pidió el reintegro del dinero.
El pedido del comprador pasó a ser en tono de amenazas, por lo que el joven viajó el fin de semana con destino a Costa Rica, según precisaron las fuentes.
La Policía realizó un allanamiento de urgencia donde se lo detuvo y se le secuestró su teléfono y otros elementos personales. Por el análisis de antenas, se confirmó que Arroyo estuvo en la zona de la casa de Iraola al momento que fue asesinada.
También se supo, por la patente de la moto usada en el hecho, que su titular reside en José León Suárez. Cuando fueron a buscarlo, el hombre, identificado como Pablo Guillermo Ragni (53), escapó por los fondos de su casa.
Arroyo fue indagado por la fiscal Asprella. Admitió haber estado en cercanías de la casa de la víctima, pero negó haber sido el autor intelectual del plan criminal. Dijo que estuvo en Beccar para ver si se cruzaba al hijo de la víctima para reclamarle el dinero.
El sospechoso dijo que la deuda que tienen con él es mayor a los US$10.000, habló de unos US$60.000. “Arroyo sostuvo que Matías, el hijo de la víctima, lo había ayudado a vender monedas de oro de su propiedad. También hizo referencia a la compra del auto BMW. Contó que el vehículo lo devolvió, pero que el joven nunca le reintegró el dinero”, agregaron los informantes al diario La Nación.
El sospechoso, según las fuentes consultadas, dijo que le entregó más dinero al joven para hacer negocios, como inversiones inmobiliarias en Costa Rica, que no se llegaron a realizar. Negocios que quedaron truncos.
Tras la indagatoria, la fiscal Asprella le pidió a la jueza de Garantías de San Isidro Andrea Rodríguez Mentasty la detención de Arroyo.
Ahora, detectives de la policía bonaerense buscan al sospechoso que aportó la moto e intentan identificar al sicario.
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