¿El aduanero Gabino Sánchez fue asesinado por narcos vinculados al contrabando de efedrina?

Sociedad

*El director de la aduana de la localidad misionera Bernardo de Irigoyen, Gabino Sánchez, fue ejecutado de un tiro en la cabeza en una situación confusa que, en un primer momento, se caratuló como robo.

Hace unos días, la funcionaria de la Aduana Nacional Silvina Tirabassi, recibió una nota (denominada con el término de “SIGEA” en el léxico aduanero) e inmediatamente y en el mayor de los secretos, envió un abogado y otros funcionarios de la Aduana de Buenos Aires a Misiones. El misterioso movimiento está vinculado con el crimen cometido el 29 de febrero de este año en la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen, día en que fue salvajemente asesinado el director de Aduanas de esa localidad, Gabino Sánchez.


La novedad de estos días –que se escucha en los pasillos de la Aduana aunque ningún funcionario lo quiere decir en voz alta- es que al parecer habría nuevas evidencias que indican que el homicidio de Sánchez podría haber sido provocado por un grupo de narcotraficantes importadores ilegales de efedrina, a los que Gabino Sánchez descubrió en su momento y esa causa habría sido el motivo del feroz crimen.

El viernes 29 de febrero, cerca de las 11 de la noche, en el barrio Soberanía Nacional de la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen, María Cristina Radaelli, esposa de Gabino Sánchez, fue sorprendida y encañonada con un arma calibre 38 mientras cerraba el portón de entrada a su vivienda.  El individuo que simuló un asalto hizo ingresar al matrimonio al hogar, encerró a la mujer en una de las habitaciones y después de hacer acostarse al aduanero en el suelo le descerrajó un balazo en la cabeza.



Gabino Sánchez fue llevado de urgencia con signos vitales débiles al hospital Samic, de El Dorado, pero falleció antes de llegar.



En su momento se tejieron todo tipo de conjeturas. Nadie creyó seriamente la hipótesis del asalto que culminaba en asesinato, tal como se dio a conocer en la historia oficial. Gabino Sánchez era un funcionario muy respetado en todo el ámbito de la aduana misionera, y era evidente que su participación en algún descubrimiento de contrabando había herido la sensibilidad de algún grupo mafioso de alto poder de acción.



Al tiempo fue detenido un sospechoso, Manuel D. (alias “el pelado”),  reconocido por la esposa de la víctima como el delincuente que asoló su vivienda la noche del crimen.  “El Pelado” (al que se halló en su domicilio el arma con que habría disparado contra Sánchez),  es un criminal con antecedentes de robo violento en la zona de Foz de Iguazú y otras localidades fronterizas, en las cuales los delincuentes aprovechan la debilidad de los contralores fronterizos para transitar criminalmente zonas aledañas de la Argentina, Brasil y Paraguay.



Cuando se detuvo a Manuel D., nuevamente salió a rodar una historia oficial que mencionaba el móvil del robo y no de un crimen mafioso el accionar que costara la vida al jefe de la Aduana de Bernardo de Irigoyen.

El caso entró en un cono de sombra hasta que el fantasma del tráfico de efedrina sacó a relucir el caso de la muerte de Sánchez.



¿El funcionario aduanero, hombre reconocido por la rectitud de su proceder en todo el ámbito de la repartición, había hallado pruebas del tráfico de sustancias precursoras como la efedrina, y por eso lo mandaron asesinar?



Cabe aclarar que en esa fecha, todavía no era pública la monumental organización montada por los mexicanos con ayuda de empresarios locales y los laboratorios de drogas sintéticas que utilizaban la efedrina importada desde la India para producir narcóticos ilegales. Y mas aún: la efedrina no era mencionada con la efusividad con que se la utiliza actualmente. No había muerto Sebastián Forza y sus socios en General Rodríguez ni se había descubierto el laboratorio clandestino en Ingeniero Maschwitz.

Esto fue lo que se rumoreaba en los ámbitos aduaneros hace semanas, hasta que la funcionaria de la Aduana de Buenos Aires Silvina Tirabassi  recibió la nota misteriosa que la hizo movilizar un operativo en torno a la muerte de Gabino Sánchez del cual hasta el momento, oficialmente, no se cuenta nada..., pero en los comentarios extraoficiales se dice que hay pistas firmes para identificar el tráfico de efedrina como la causa que le costó la vida al funcionario de Misiones.

“De eso no se habla”  fue la respuesta casi unánime que escuchó minutouno.com de varias fuentes aduaneras consultadas.



La estrategia de los narcos mexicanos, esto es, sembrar el miedo, se está haciendo sentir en algunos ámbitos oficiales y hasta en esta dependencia de control aduanero.  “No me preguntes del tema ni por teléfono, que me comprometes”, dijo una fuente consultada evidenciando un halo de terror en su voz.



Del crimen de Gabino Sánchez no se volvió a hablar, pero lo que significó su muerte sigue sembrando mohines de terror en el personal aduanero de todo el país.

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