El escote ya no sólo es cosa de pechugonas o fans del push-up
- Las prendas escotadas dejaron de ser algo tabú y se imponen a toda hora y en casi todas las ocasiones.
- Tres asesoras en imagen consultadas analizan esta tendencia junto a minutouno.com.
Liliana tiene 51 años y una delantera que más de una chica de 20 quisiera tener. Sin embargo, la mantuvo escondida por muchos años hasta que incentivada por su hija adolescente, se despegó de los prejuicios, se compró corpiños con aro y comenzó a lucir atractivos escotes.
“Estoy totalmente de acuerdo en que dejaron de ser algo tabú. Antes, eran sólo para la noche, pero ahora ya no hay tanta diferencia entre el día y la ropa de fiesta. Siempre y cuando la persona se sienta segura con la prenda, adelante”, afirmó la asesora de moda Gisella Gulli.
En tanto, Florencia Bibas, docente de la Universidad de Palermo en la carrera de Producción de Moda, difiere de las demás asesoras al no advertir un cambio cercano respecto a su uso. “Para mí estuvieron en todas las épocas, desde siglos pasados. Pero de acuerdo a las modas, se bajó o se subió más. En el siglo XVIII con las mujeres encorsetadas, en los años 20 los escotes cuadrados, en los 40 y 50 las grandes divas con sus vestidos de satín y ahora existe un critero más libre quizás”, destacó a minutouno.com.
Cuando usarlos y cuando no
Los escotes tienen un poder magnético y son capaces de hacer girar cabezas, provocar suspiros y disparar la imaginación y los ratones de quien los contemple. Por eso, por más que se usen, tampoco hay que abusar de ellos y saber reconocer cuando explotar su beneficios y cuando no.
Sabido por toda mujer es que están cien por ciento permitidos en cualquier evento social, cumpleaños o fiesta nocturna. El resto de las ocasiones queda a la libre interpretación de cada una, menos la oficina, sitio que todavía genera controversia.
Mientras que para Bibas definitivamente no se pueden llevar prendas sugestivas para una entrevista laboral por razones obvias, García Irízar sostiene a minutouno.com que los escotes son fabulosos siempre que la intención sea seducir y ésta coincida con la función que desempeñe la persona. Pero a su vez, aclara que si la mujer quiere ponerse en un nivel de igualdad con sus compañeros hombres y que sus ideas sean escuchadas, es mejor que no deje al descubierto su piel.
Además, García Irízar añade una regla de oro a tener en cuenta para todas: tomar la distancia desde el cuero cabelludo al mentón y repetirla del comienzo del cuello hacia el pecho. El punto del busto donde quede anclada la medida será el ideal y justo para mostrar, no más.
¿Y si la naturaleza no ayuda?
Como dijimos, las mujeres que tienen poco busto no tienen por qué quedar afuera de esta tendencia. Por eso, además del trillado pero efectivo recurso del push up, existen otros secretos a tener en cuenta.
Según Gulli, se puede aumentar el volumen con bolsillos y volados o focalizar la zona con collares y accesorios de ese tipo. Pero también queda muy sexy el efecto contrario, es decir, olvidarse de los agregados artificiales. “Para las que tienen poco busto, también queda muy elegante usar un vestido de noche bien escotado hasta el ombligo”, ejemplificó a minutouno.com.
Por el contrario, para García Irízar es mejor que las de pechos pequeños muestren otra cosa. “Sin tienen una contextura chica es muy probable que tengan lindos brazos para lucir, por ejemplo”, finalizó la asesora.
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