¿El heredero? El portero del edificio donde vivía Beatriz Sarlo reclamó que le dejó su departamento

Sociedad

Beatriz Sarlo falleció en diciembre de 2024 a los 82 años. Ahora, la justicia debe resolver quiénes son los herederos de su propiedad en Caballito y de su gata.

Beatriz Sarlo murió en diciembre de 2024 luego de sufrir un Accidente Cerebro Vascular (ACV). Seis meses más tarde el portero del edificio de Caballito donde residía se presentó ante la justicia para reclamar que es el heredero de su departamento, y de su gata Nini.

El hombre, identificado como Melanio Alberto Meza López, presentó como prueba dos notas que Sarlo dejó escritas a mano.

En la primera, fechada el 12 de junio de 2024, se lee: "Yo, Beatriz Sarlo, quiero dejar certificada mi voluntad de que en caso de mi desaparición u otro accidente, mi gata Nini deberá quedar a cargo de Alberto Meza, certifico con mi firma".

La segunda nota, que data del 2 de agosto siguiente, tampoco fue certificada por un escribano aunque contiene una indicación mucho más delicada que quién se quedará con la querida Nini.

"Alberto Meza quedás a cargo de mi departamento después de mi muerte y también quedás a cargo de mi gata Nini, que te aprecia tanto como te aprecio y valoro yo", se lee en el mensaje, que más que un testamento legal parece ser una correspondencia de índole personal.

Una vecina de Sarlo le remarcó este martes al canal C5N que el portero del edificio de la calle Hidalgo "es un gran ser humano" y se volvió alguien de confianza para la socióloga y su última pareja, el cineasta Rafael Filippelli, fallecido en 2023.

Pero los amigos de la intelectual publicaron en redes sociales una carta abierta en la que respaldaron la sucesión que encabeza su exmarido, el arquitecto Alberto Sato Kotani.

"Respaldamos la presentación en la Justicia de Alberto Sato como su heredero, único familiar de Beatriz [...] Esta relación nunca se interrumpió (como se puede ver en su correspondencia y en los libros autobiográficos de Beatriz, en los que siempre lo nombra)", señalaron las amistades de Sarlo.

Además remarcaron la voluntad de la ensayista de donar su archivo biblioteca al entro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCI) y se hicieron eco del hallazgo de su colección de discos a la venta en un local de segunda mano, "lo que indica que Meza López estaría disponiendo del contenido del departamento con fines mercantiles".

La sucesión de Sarlo está en manos del juez Carlos Hugo Gogg, del Juzgado Civil 91, que ordenó una pericia caligráfica para probar la autenticidad de las notas presentadas por Meza López a través de su abogado, Carlos Félix Somaglia.

Somaglia impugnó a Sato como heredero de Sarlo diciendo que la pareja no tenía hijos y estaba separada de hecho hace más de 50 años. En efecto, la socióloga y el arquitecto se habían casado en 1966 y nunca había firmado su divorcio formal, pero él desarrolló su vida en Chile y ella siguió adelante con la suya, en Argentina.

Sato sí viajó a Buenos Aires en diciembre de 2024 para autorizar la cremación de los restos de Sarlo y abrir su sucesión, y si no prospera el planteo de Meza López entonces es probable que la justicia dictamine que la Ciudad de Buenos Aires es beneficiaria de su legado por no haber herederos colaterales.

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