El impacto del crimen de Agostina Vega en el colegio al que asistía: "A las chicas no las dejan salir solas"
Docentes de la escuela IPEM 169 de Córdoba trabajan para acompañar a los estudiantes en el proceso de duelo y abordar la nueva problemática.
Crece el miedo entre las alumnas en Córdoba y los padres restringen sus salidas
Los compañeros de colegio de Agostina Vega retomaron las clases luego de que la escuela decretara dos días de duelo por el femicidio de la adolescente de 14 años en Córdoba. El regreso a las aulas estuvo atravesado por la conmoción y el dolor, pero también expuso el temor que sienten muchas familias y las restricciones que enfrentan las alumnas fuera del ámbito escolar a raíz de lo sucedido.
Este martes, los estudiantes del Instituto Provincial de Educación Media (IPEM) 169 Rafael Escuti volvieron al colegio en medio del duelo. Diego Cortés, profesor de Historia y docente del curso al que asistía Agostina, relató que durante las primeras horas de la jornada aparecieron testimonios que reflejan cómo el caso modificó la vida cotidiana de muchas adolescentes. “Las nenas plantearon que sus padres les habían restringido hasta ir a comprar el pan a raíz de ese miedo generado por todo lo que pusieron en las redes sociales y en los noticieros”, explicó tras salir del aula.
"A los varones no les pasa lo mismo": la advertencia de un profesor tras el crimen de Agostina Vega
Según señaló, el fenómeno no se repite de la misma manera entre los estudiantes varones: “Las chicas comentaron que sus padres no las dejan salir solas, mientras que a los chicos no les pasaba nada”, expuso el profesor y planteó: “La escuela ahora tiene el rol de atender ese emergente y plantear la igualdad entre un hombre y una mujer dentro del territorio”.
En ese sentido, Cortés sostuvo que, tras el femicidio, gran parte de la atención pública estuvo puesta sobre la víctima y las mujeres de su entorno, mientras que el papel de los hombres involucrados en la historia quedó relegado. “Se ha hablado más de Agostina, de su madre y de las mujeres que de los varones de esta historia. El rol de ellos quedó como marginal y, sin embargo, a ellas les dan toda la carga de responsabilidad”, reflexionó.
La escuela como lugar seguro para atravesar el duelo
Frente al impacto generado por el caso, desde la escuela consideraron fundamental que los estudiantes retomaran las clases. “No es bueno que los chicos se queden solos en sus casas gestionando el dolor o consumiendo redes sociales”, sostuvo Cortés, quien remarcó que para muchos adolescentes “el lugar más seguro es que estén adentro de la escuela y transiten el duelo en las aulas”.
En ese contexto, comentó que desde principios de año también se discutió sobre el uso de celulares dentro de las aulas y se aproó utilizarlo solamente para cuestiones pedagógicas. Otros temas que se plantearon fue la implementación de la Educación Sexual Integral. Al respecto, Cortes consideró que “cada docente tiene la obligación ética, moral y responsabilidad profesional de trabajar la ESI en la escuela más allá de la estigmatización y de la quita de subsidios para políticas de género”.
“Nos cuesta mucho esfuerzo trabajar estas cuestiones y a veces se desmorona por alguna intencionalidad política o gremial que daña el ecosistema escolar, que hoy es el único espacio seguro que tienen los menores”, remarcó el docente.
Agostina había ingresado al establecimiento en septiembre del año pasado tras cambiar de domicilio y tendría que haber estado cursando el tercer año, pero a principios de mayo había dejado de asistir a la escuela. Cortés la recordó como una adolescente “muy vivaz, muy lúcida, con unos ojos brillantes”, que "tenía una maduración por encima del promedio, pero sin calle”. También sostuvo que era una joven “muy cuidada” y que incluso “la madre cada tanto le restringía el celular”.
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