El mito de los hilos tensores para tener una cola perfecta

Sociedad

* El tratamiento estético con hilos tensores que levantan la cola se presenta como el remedio salvador contra la flaccidez.
* Sin embargo, los cirujanos plásticos consultados afirman que no son efectivos y que sus resultados son efímeros.

La cola fue, es y seguirá siendo un objeto de seducción que toda mujer desea conservar en óptimas condiciones con el paso de los años. Desde hace un tiempo, los hilos tensores se muestran en el mercado de la estética como la opción salvadora para lograr unos glúteos perfectos. Minutouno.com habló con cirujanos plásticos sobre los mitos y realidades de ésta técnica que parece excederse en promesas.

Técnicamente llamado “pexia glútea”, el tratamiento estético con hilos tensores no es una cirugía estética, sino que es una técnica de estiramiento que consiste en colocar en una sesión finos hilos tensores que en teoría mejoran la figura.

En contra de las creencias de que dicha técnica es la solución mágica para el problema de la flaccidez en los glúteos, todos los especialistas consultados por minutouno.com afirmaron que es un tratamiento inútil y mal difundido por algunos colegas.

Para el cirujano estético Félix Fernández Dieguez, es una especie de lifting pero muy suave y con poco efecto. “Los probé con una paciente y no me dio ningún resultado así que no los implementé”, dijo el médico a minutouno.com.

Por su parte, el cirujano plástico José Juri sostuvo que es una propaganda de gente que piensa que puede reemplazar la cirugía con otros tratamientos, pero lo cierto es que ninguno de los cirujanos más destacados del mundo usa esos hilos. “El lifting quirúrgico no tiene reemplazo por nada”, sentenció el especialista.

El problema es la cola

El cirujano plástico Enrique Gagliardi, considera que el problema está en la zona elegida ya que al ser una parte del cuerpo que recibe y hace presión constantemente, con los movimientos no hay hilo que aguante.

El médico especialista en cirugía plástica Ángel Appiani coincide con Gagliardi. Para él, los glúteos son una zona que ejerce mucha fuerza muscular y que si existe algún hilo que la soporte, con el tiempo la misma presión empieza a cortar los tejidos.


La colocación de los hilos tensores en los glúteos puede traer futuras complicaciones.     



En cambio, en el rostro los hilos tensores parecen tener más éxito. Fernández Dieguez aclaró que sólo se utilizan para las arrugas primarias de la cara como las marcas de expresión y que cuando son arrugas secundarias es necesario pasar por el bisturí.

Duran menos que un suspiro

Lejos de ser una solución que perdura a través del tiempo, los resultados de la técnica con hilos de sostén son efímeros. La duración promedio es de 6 meses a 1 año.

Juri afirmó que los efectos son pasajeros y que al tiempo de ser colocados hay que retirarlos. “Cuando se introducen profundamente para que no se vean no levantan nada y si se los pone más superficialmente se notan bajo la piel”, dijo a minutouno.com un tanto indignado el especialista.

El médico confesó que frecuentemente se presentan mujeres operadas por otros colegas que se muestran totalmente inconformes con los resultados y que piden ayuda. “Vienen para que resolvamos el problema, así que les retiramos los hilos y en el mismo momento hacemos un lifting reparador”, explicó el médico.

Además, al ser tan cortos los resultados, lo que en principio parece más barato que una cirugía termina siendo más caro. Los valores promedio están entre los 500 y los 2000 dólares mientras que un implante tradicional en la cola sale entre 2000 y 3000 dólares.

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