El nuevo 'misterio primaveral' de las carteras que valen 500 pesos

Sociedad

*Los precios están por las nubes. ¿Qué pasa con las carteras que cuestan cada vez más?

No se trata de Louis Vuitton, ni de Gucci, ni de ninguna otra marca supervip internacional.

Quien se haya asomado a las vidrieras de los principales shoppings porteños (y estimamos que en el interior el fenómeno debe reproducirse) habrá podido corroborar con estupor que en las principales marroquinerías las carteras de cuero de la temporada primavera-verano cuestan alrededor de $500 (es cierto, también hay de 300, pero son tan pequeñas que sólo sirven para guardar la billetera y el llavero).

¿Cuál es el costo de una cartera tamaño mediano? ¿Se manejan márgenes de ganancia enormes o es que el conflicto con el campo provocó aumentos astronómicos en el precio del cuero? ¿Vale la pena comprar carteras de cuero o será que las de imitación son de tan buena calidad como las auténticas?

Para el productor y consultor de moda Fabián Medina Flores una cartera no puede valer menos de US$ 100 porque no es lo mismo que hacer una prenda que son dos cortes y una costura. En la fabricación de la cartera intervienen muchas más personas”.

“No hay modo de que una cartera salga menos. Probablemente, las haya pero ninguna mujer que pretenda estar a la moda debería usarlas porque pone en duda su buen gusto. En los zapatos y las carteras califican sus aspiraciones. Además, es poco probable que sea cómodo”, sentenció el especialista en moda en diálogo con minutouno.com.

El economista de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero de la República Argentina Esteban Ferreira explicó a minutouno.com que “después de la devaluación, el precio del cuero fue subiendo hasta alcanzar aproximadamente los US$ 50. Y con el conflicto del campo, además, se convirtió en un bien escaso lo que hace que el precio final sea mayor que el del año pasado”.

Según datos aportados C.I.M.A el aumento con respecto al año anterior en la producción es de un 15 por ciento. Ferreira hizo hincapié en la diferencia entre el precio al consumidor y el precio del productor.

“El comerciante marca su precio acorde a sus gastos: el alquiler del local, sueldos… Y si está en un shopping, seguramente, el precio sea más caro porque ese vendedor tiene más gastos aún, como seguridad y comisión del shopping por ejemplo. Además suelen subir más aún el precio si están en una zona turística”, explicó Ferreira.

Por el lado de la producción “hay que tener en cuenta que los precios de las materias primas han aumentado paulatinamente desde los 90”.

Y agregó: “Hoy el fabricante está trabajando con márgenes de ganancias bajos. Los más bajos desde el año 2002 por el aumento del cuero y del costo salarial. Además, sabe que no puede seguir trasladándolos a los precios porque sino el producto se va del mercado”.

Aquellas a quienes el bolsillo no les permite compararlas y ya estaban pensando en alquilarlas, ¡olvídenlo! porque “quien compra imitaciones, además de mal gusto, elije engañar a otra persona”, sentenció Medina Flores.

Es un hecho, las carteras de cuero son un bien de lujo casi inalcanzable para el bolsillo promedio.

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