El Porsche de 1955 que pasó casi 50 años olvidado y terminó vendido por US$145.600
Un Porsche 356 Speedster de 1955 permaneció décadas guardado en una propiedad de Nueva York y llegó a una subasta sin restaurar. Tenía óxido y la pintura original había sido reemplazada.
Un Porsche 356 Speedster de 1955 que permaneció casi cinco décadas guardado en una propiedad del norte del estado de Nueva York terminó convirtiéndose en una de las piezas llamativas de las subastas de Amelia Island 2026. El automóvil, que llegó al remate sin restaurar y con importantes signos del paso del tiempo, fue vendido por US$145.600.
Lejos de presentarse como un deportivo impecable, el Porsche conservaba el aspecto que adquirió después de décadas prácticamente inmóvil. Tenía corrosión en distintas partes de la carrocería, había perdido su color original debido a un repintado posterior y necesitaba una profunda puesta a punto mecánica.
El vehículo integró la New Woodstock Collection y fue ofrecido por Gooding Christie’s como un ejemplar en condición sin restaurar. La particularidad de su historia, sumada a la escasa cantidad de unidades producidas, hizo que encontrara comprador incluso sin haber pasado por un proceso de restauración.
Un Porsche 356 Speedster muy poco común
El automóvil pertenece a la primera generación del modelo y corresponde a un 356 Speedster Pre-A, una variante especialmente buscada por los coleccionistas. Entre 1954 y 1955 se fabricaron apenas 1.234 unidades de esta versión.
El ejemplar subastado lleva el número de chasis 81093 y fue terminado en la fábrica el 11 de noviembre de 1955, cuando ya se encontraba cerca del final de la producción de los Pre-A. Originalmente salió de fábrica pintado en Speedster Blue, acompañado por un interior con tapizado de cuerina beige. Ese color exterior fue utilizado solamente por 193 ejemplares, un dato que contribuye a explicar el interés histórico por la unidad.
El auto fue entregado nuevo por Hoffman Motors de Nueva York y estaba preparado específicamente para el mercado estadounidense. Entre sus características figuraban los faros sellados y un velocímetro calibrado en millas.
Casi cinco décadas sin volver a circular
Una de las particularidades que más llamó la atención fue el tiempo que el Porsche permaneció detenido. El coleccionista Robert Chevako lo adquirió a comienzos de los años 70 y, desde entonces, el vehículo quedó guardado en su propiedad.
Durante casi 50 años no volvió a tener un uso habitual. Ese prolongado período de inmovilidad explica buena parte del estado en el que apareció en la subasta.
En algún momento, además, la carrocería fue repintada de color plateado, por lo que el azul con el que había salido de fábrica quedó oculto. La corrosión también avanzó sobre diferentes sectores, especialmente en los pisos y los largueros.
Por esas condiciones, el Porsche fue presentado como un proyecto para quien quisiera emprender una restauración o conservarlo como una pieza de colección en su estado actual.
El motor que conserva el Porsche de 1955
A pesar de las décadas de abandono, el automóvil todavía conserva numerosos elementos originales y de época. Debajo del capó se encuentra un motor bóxer de cuatro cilindros refrigerado por aire de 1.290 centímetros cúbicos, asociado a dos carburadores Solex 32 PBI.
El conjunto desarrolla 44 caballos de fuerza a 4.200 rpm y está acompañado por una caja manual de cuatro velocidades. También dispone de frenos hidráulicos de tambor en las cuatro ruedas y suspensión independiente mediante barras de torsión.
El propulsor identificado con el número 22422 corresponde a una poco habitual unidad 1300. Sin embargo, la información histórica indica que el auto había salido originalmente de fábrica con un motor 1600 cc Tipo 616/1. En el habitáculo también sobrevivieron componentes característicos de la época, como el tablero con dos relojes, el sistema de arranque mediante botón y una radio Blaupunkt.
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