Embarazo, sexo y placer

Sociedad

* Los cambios físicos y hormonales que atraviesa la mujer durante el embarazo hacen que la sexualidad sea más placentera. Investigación de minutouno.com.
* El aumento del flujo sanguíneo en la zona pélvica, las terminaciones nerviosas más sensibles y el incremento del tamaño de los pechos hacen que se llegue más rápido al clímax.

En pleno siglo 21 y pese a los avances de la medicina, varios son los mitos que giran en torno a la sexualidad durante el embarazo. Sentimientos de culpa y miedo de causarle daño al bebé son algunas de las ideas que circulan por el imaginario social. Sin embargo, los especialistas consultados por minutouno.com coincidieron en que una mujer en esas condiciones puede hallar el sexo más placentero que antes de la concepción.

A priori, compartir los hechos de la vida cotidiana con la pareja incluso las relaciones sexuales hace que la embarazada esté en armonía. El médico especialista en ginecología y obstetricia Marcelo Albisu sostiene que el sexo es una manera de hacer que la futura mamá se sienta contenida y querida por su pareja. “Debe ser tomado como algo natural y la embarazada debe comportarse como demande su interior”, dijo a minutouno.com el especialista.

Para la psicóloga y sexóloga clínica Diana Resnicoff, el pasado sexual de la pareja guarda estrecha relación con el sexo durante el embarazo. “Si realmente hubo un disfrute intenso de los dos y plena unión, es mucho más probable que éste subsista durante el embarazo. En cambio si la relación sexual fue conflictiva desde siempre, la espera del bebé puede ser una buena oportunidad para que la pareja la suspenda”, remarcó la entendida en el tema.

A raíz de los cambios hormonales, la intensidad del orgasmo puede alcanzar nuevos niveles.     

Por su parte, la sexóloga clínica Isabel Boschi afirmó a minutouno.com que siempre que el embarazo haya sido deseado, la mujer atraviesa por una sensación de plenitud inexplicable que repercute en su vida sexual y la hace más agradable.

El cuerpo se pone hot

No existe la fórmula mágica que asegure el deseo sexual durante el embarazo. De todas maneras, durante el tercer y sexto mes se presentan cambios a nivel físico que en general aumentan el erotismo y la calidad de la experiencia orgásmica. “Se produce un incremento de hormonas femeninas que provocan cambios en los pechos y órganos sexuales”, explicó Resnicoff.

Los especialistas entrevistados por minutouno.com coincidieron en que al aumentar las hormonas femeninas estrógenos, crece también el flujo sanguíneo particularmente en la zona pélvica haciendo que la vagina y los labios aumenten de tamaño y se hinchen. “Este aumento de tamaño hace que las terminaciones nerviosas estén más sensibles y por eso se llega al clímax más rápido”, manifestó Resnicoff.

Silvia Tersi contó que durante sus tres embarazos se incrementaron sus ganas y las de su pareja de mantener relaciones sexuales. Tuve una sexualidad plena en todo momento. Sólo una semana antes de los partos no hacíamos el amor porque a mi marido le daba miedo dañar al bebé, pero si era por mi tenia hasta último momento”, dijo la ama de casa de 44 años.

Los pezones también se convierten en un foco de excitación. “Los pechos se
Siempre que no existan razones médicas que lo impidan, se puede hacer el amor cada vez que lo deseen.     
agrandan y toda la zona se vuelve más excitable. Además, a los hombres les resulta más erótico y disfrutan del cambio físico de sus parejas”, comentó Boschi.

Dejar de lado los prejuicios y disfrutar

A menudo viejas creencias y prejuicios se interponen en la sexualidad de la pareja que vive el embarazo. Lo importante para Boschi es combinar la sexualidad procreativa con la placentera. “Contrario a ciertos mitos que circulan por ahí, no existen contradicciones. Todo lo contrario, a las mujeres les hace bien tener orgasmos”, dijo la sexóloga.

El sexo sólo puede poner en riesgo el embarazo en determinadas situaciones. El médico especialista en obstetricia explicó que puede ser peligroso en casos de pacientes con amenaza de aborto, ante signos de un parto prematuro o de sangrado vaginal.

Respecto de la fogosidad del encuentro, para Albisu la intensidad de la relación sexual dependerá de cada mujer. Por su parte, Boschi manifestó al respecto: “Siempre que no sea con violencia el bebé no va a estar en peligro”.

“Hasta que no estuve bien informada, no pude disfrutar a pleno de las relaciones con mi marido. Tenía miedo de lastimar a mi hijo, sobre todo en el primer embarazo que una es totalmente inexperta y no sabe como puede reaccionar el cuerpo”, confesó Marina Dibur.”.

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