Esa lucecita de la tele que se nota en la factura de la luz

Sociedad

Luces prendidas en habitaciones vacías, varios televisores en diferentes lugares de la casa  sintonizados en el mismo canal, artefactos electrónicos encendidos las 24 horas del día sin ser usados…forman parte de la normalidad en el común de los hogares. Sin embargo, esta (mala)costumbre acarrea muchas desventajas tanto en el plano personal como para la sociedad entera.

Fácil es comprobarlo al entrar a la casa a oscuras y ver una decena, al menos, de lucecitas verdes, rojas o azules que indican que el aparato está esperando que su dueño lo active con el control remoto. Pero también representan un montón de dinero que se podría ahorrar contribuyendo a los bolsillos propios, un gasto para la industria y mucha contaminación.

Lo cierto, es que todas esas luces significan que los aparatos se encuentran en el modo “stand by”. Esto quiere decir que hay un circuito electrónico –que se alimenta de energía- que está esperando una orden para encenderse o apagarse por completo.  La creencia general es que los aparatos en este estado tienen un consumo insignificante. Y es así, pero la suma de todos estos consumos puede ser importante.

Por ejemplo, cuando un televisor está apagado de este modo, tiene que mantener en marcha el receptor del mando a distancia, con lo que consume entre 0,2 y 2 vatios. Una videocassetera puede consumir de 5 a 15 vatios dependiendo del modelo, lo que representa aproximadamente el 33% de consumo cuando está en actividad. Lo mismo ocurre con el reproductor de DVD, el descodificador de satélite, el equipo de música o el aire acondicionado.

Si bien lo que gastan de energía es poco significativo en cada caso individual, la suma resulta un número que no merece pasar desapercibido. El costo energético de no desconectar un aparato al terminar de usarlo es más elevado de lo que se cree.

El técnico en electrónica Jorge Leitner explicó que los aparatos electrónicos en el modo stand by “tienen un consumo de energía debido a que tienen que alimentar su circuito interno para mantener por ejemplo la lucecita encendida. Si yo con el control  remoto le doy la orden de encenderse del todo, el resto del circuito se conecta y enciendo el televisor (pantalla, sonido y otros). Y cuando lo apago nuevamente el artefacto queda automáticamente en stand by con la lucecita. Y eso consume energía”.

Por su parte, el técnico en electricidad Mariano Vásquez explicó que “el consumo de los artefactos en estás condiciones puede alcanzar un promedio - dependiendo del modelo del aparato- del 2 % al 3 % o más,  del consumo total del producto –es decir en plena acción- que si bien no es mucho puede llegar a ser significativo para el ahorro energético si se tiene en cuenta que en una casa hay muchos aparatos enchufados”.

Por su parte, el ingeniero en electricidad Carlos Tanides, responsable del Proyecto de Cambio Climático y Energía de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) fue mucho más tajante: “Todos los artefactos en stand by consumen energía. Algunos con sólo estar enchufados también consumen. Lo cierto es que si un aparato está las 23 horas del día en stand by y sólo se usa una hora termina consumiendo más en el modo de espera que en el uso”.

El especialista además sostuvo que “en el sector residencial de la ciudad de Buenos Aires el consumo en stand by representa del 10% al 15% del total. Y seguramente está creciendo porque cada vez hay más aparatos que consumen energía constantemente (en stand by).  Y lo cierto es que se puede reducir técnicamente y debería ser más bajo. Pero como nadie lo controla y los consumidores ni están enterados y el Gobierno tampoco lo exige, hace que los aparatos no dejen de tener ese stand by”.

A esto hay que sumar los dispositivos que funcionan conectados a un transformador, como el teléfono inalámbrico, la impresora, el fax, el módem o los altavoces de la PC, que consumen aunque no estén en uso. El cargador del teléfono móvil que se deja conectado a la toma de corriente consume energía. Ante la duda, basta con tocar el transformador: si está caliente, está gastando.

Para colmo, algunos dispositivos consumen casi tanto en 'standby' como encendidos. Una impresora normal, por ejemplo, gasta en espera dos tercios de su consumo en marcha. Otros aparatos incorporan transformadores lineales, es decir, fabricados con bobinas de cobre, que pueden consumir 2 vatios, o más, sólo con conectarlos. Además, hay que tener en cuenta que muchos se dejan encendidos 24 horas al día, todos los días del año.

Entonces, desenchufar los aparatos una vez que nos vamos de casa y que no van a ser usados por el lapso de una jornada laboral ayuda a reducir el consumo de energía. Se trata de hacer eficiente el uso de este recurso.

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