Falencias en la formación sería la causa de los curas abusadores
- Tras el incidente protagonizado cuando un grupo de personas agredió a un cura acusado de abuso sexual contra cinco adolescentes, minutouno.com dialogó con un párroco y una sexóloga para conocer las causas de estas desviaciones.
Un sacerdote que está acusado de abusar sexualmente de cinco adolescentes fue agredido ayer por los padres de sus presuntas víctimas, que no podían entender cómo el imputado cumple con un régimen de prisión morigerada mientras es investigado. Estos hechos no son los primeros en los que se vieron involucrados los representantes de la Iglesia Católica.
El hecho denunciado por los padres habría ocurrido en 2005, cuando el sacerdote José Mercau estaba al frente del Hogar "San Juan Diego", ubicado en la localidad de El Talar de Pacheco, en el partido de Tigre. En la denuncia se indica que los chicos (de 11 a 14 años) habrían sido seducidos por el sacerdote, quien los instaba a mantener relaciones sexuales con él.
La noticia era indignante. Dos menores conocidos bajo las falsas identidades de Gabriel y Ezequiel declararon que habían sido abusados por el sacerdote mientras estaban en la Fundación. Grassi será juzgado por seis cargos de abuso deshonesto, corrupción de menores y amenazas.
La responsabilidad de la mala formación cristiana
El padre Boris Turel, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Carmen, de Villa Urquiza, se mostró muy angustiado por el nuevo caso de presunto abuso y sostuvo que la explicación de estos horrendos hechos puede entenderse en la mala formación cristiana que pudieron haber tenido estos abusadores.
“Cómo puede ser que afecten a los pobres pibes, su formación de crecimiento. No tienen la capacidad de superar las tentaciones y tal vez no tengan en claro su vocación sacerdotal y cristiana”, sostuvo. “Estas noticias me causan un profundo dolor y malestar”, alegó.
Para la psicóloga y sexóloga, Diana Resnicoff, los casos de abusos de curas pueden estar relacionados con la facilidad que tienen de estar en contacto con varones de diferentes edades. “Un sujeto que tiene un comportamiento compulsivo encuentra el objeto de interés parafilico”, expresó a minutouno.com. Parafílico es la persona que necesita de fantasías o estímulos específicos para excitarse y llegar al orgasmo.
Resnicoff sostuvo que estos episodios no son nuevos pero su aparición en los medios sirven para destacar que el hecho de que una persona sea cura no “garantiza su salud mental”. Pero advirtió que una profesión no determina que un sujeto sea parafílico.
John Money, un sexólogo americano que trabajó el tema de los parafílicos, sostuvo que estas personas poseen un mapa de amor en su mente en el cual se encuentra disociado el placer del amor.
Por su parte, el párroco opinó que este tipo de casos dañan enormemente la imagen de la Iglesia Católica porque se espera que los curas estén dedicados al servicio del prójimo y no que se vean implicados en estos actos aberrantes.
“Antes podría haber habido más tentación porque los seminarios de formación eran cerrados. Hoy en día hay más contacto con la familia, con la gente, con la vida espiritual, y la formación es más humana, mas integrada con la realidad”, explicó.
¿Tiene responsabilidad el celibato?
"En la Iglesia Latina, los sacerdotes y ministros ordenados, a excepción de los diáconos permanentes están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los cielos, y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato", según el Código de Derecho Canónico. Precisamente el celibato es el estado de quien no contrajo matrimonio, especialmente referido al estado de los religiosos que hicieron voto de castidad.
Para Resnicoff, el tema del celibato no tiene nada que ver con los comportamientos de los curas abusadores. “El hecho de sublimar la sexualidad no significa que se transforma en parafílico. Tiene más que ver con la historia infantil del sujeto donde suele haber indicadores de abuso o haber sido expuesto a situaciones excitatorias para las cuales no estuvo preparado y que determinaron que el sujeto desarrolle y que se convierta en un ser abusador.”, puntualizó la sexóloga.
Turel coincidió con Resnicoff en la escasa influencia del celibato en estos comportamientos aberrantes y propuso una teoría que tiene más que ver con lo cultural. “Hay una malformación en cuanto a la cultura. Todos estamos sujetos a lo malo de la televisión, de Internet y a una liviandad y de este modo cualquiera puede dejarse llevar por sus pasiones”, sugirió. “Pero hay que ser fuertes”, agregó.
Con respecto a la reparación de estos abusadores, Resnicoff explicó que lo ideal sería que fueran sometidos a tratamientos donde se combinen la supresión de la hormona sexual masculina (el sujeto deja de desear) junto a una terapia conductista en la cual se les enseñe habilidades sociales. “Es un trabajo muy arduo y de mucho tiempo, pero habría que hacer el intento”, finalizó.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario