Habló el hijo del policía baleado en González Catán: "Era su vida o la de los delincuentes"

Sociedad

El custodio de Alejandra Monteoliva tuvo que ser operado tras recibir un disparo. Ezequiel, su hijo, contó cómo fueron los minutos posteriores al tiroteo.

Daniel Farías, suboficial mayor de la Policía Federal de 61 años, fue baleado este martes durante un intento de robo frente a su casa en González Catán, partido de La Matanza. El efectivo, integrante de la División Seguridad y Custodia y destinado a la protección de la ministra Alejandra Monteoliva, respondió a los disparos de dos motochorros y terminó herido en un brazo.

Luego del ataque, el policía fue trasladado primero al Hospital Simplemente Evita y posteriormente derivado al Hospital Churruca, donde tuvo que ser operado en horas del mediodía.

“Por suerte hace un rato salió del quirófano. El impacto de la bala no tocó ninguna arteria. Él está bien, sigue anestesiado, pero ya está acompañado por mi madre y mi hermana en el Churruca”, explicó su hijo Ezequiel, de 30 años, mientras se dirigía al hospital para visitarlo.

El relato del hijo del policía sobre el ataque en González Catán

La llegada de los dos delincuentes y el tiroteo

Al momento del tiroteo, Ezequiel se encontraba dentro del domicilio junto a su novia, en una vivienda que pudo construir en el fondo del terreno, mientras que su hermana de 18 años estaba en la parte delantera.

“Creo que fue al voleo. Justo lo vieron llegar a mi casa, se frenaron de golpe, no le dieron tiempo a nada y empezaron a disparar , como se ve en los videos ”, sostuvo al referirse al robo. En ese sentido, en diálogo con LN+ consideró que “fue una desgracia con suerte y si hubiese sido contra otra persona estaríamos contando otra realidad”.

Sobre la decisión de su padre de repeler el ataque de los dos motochorros, Ezequiel fue contundente: “Creo que lo que hizo hoy fue por la vida de él. Era la vida de él o la de los delincuentes”.

El auto Toyota Etios rojo propiedad del policía

El auto Toyota Etios rojo propiedad del policía

El joven destacó además la trayectoria de Daniel Farías dentro de la fuerza. “Mi viejo es una persona normal, una muy buena persona, un tipo correcto que siempre trabajó, tiene 37 años en la Policía Federal y este fue uno de los primeros enfrentamientos armados que tuvo. Es una persona de familia, me crió a mí, a mi hermana, seguimos viviendo todos juntos. No puedo reprocharle nada”, sostuvo.

De acuerdo con lo informado por la ministra Alejandra Monteoliva, Farías se encontraba además en uso de una licencia extraordinaria debido a que está a meses de retirarse de la Policía Federal.

En ese sentido, el joven consideró que el hecho de que su padre haya tenido una larga trayectoria en la Policía Federal y continúe entrenándose como parte de su rol como custodio, le posibilitó defenderse: “Si me hubiese pasado a mí, estaríamos en un velatorio”, comparó y resumió lo ocurrido con una frase que refleja el impacto que tuvo el episodio para la familia: “Hoy nos tocó vivirlo a nosotros, con un final no feliz, pero teniendo a mi padre presente. Estas cosas te hacen recordar que tenemos que vivir el momento”.

Cómo avanza la investigación

El momento en el que el custodio llega a su vivienda

La causa está a cargo del fiscal Adrián Arribas, titular de la UFI Descentralizada N° 2 del Departamento Judicial de La Matanza. Tras tomar conocimiento del caso, el funcionario ordenó preservar la escena y convocó a Policía Científica para realizar las primeras pericias.

Según detalló el fiscal, en el auto de Farías se detectaron cuatro orificios de entrada en la ventanilla del lado del conductor y un proyectil que atravesó el asiento de lado a lado. Además, en el lugar del tiroteo fueron encontradas 18 vainas servidas.

Quiénes son los motochorros heridos

El presunto delincuente cae herido sobre la vereda

Los dos sospechosos fueron identificados como Ignacio Ariel Arévalos, de 28 años, y Sergio Fernando Arce Bustamante, de 24. Este último, según informó el fiscal, vive a unas diez cuadras de la vivienda de la víctima y tenía un pedido de captura internacional emitido por la misma fiscalía por un intento de homicidio ocurrido durante un asalto a otro policía el 1 de septiembre de 2025.

En aquella oportunidad, cuatro delincuentes cruzaron el vehículo en el que circulaba un efectivo policial para internar robarle. Durante el asalto, se produjo un tiroteo en el que uno de los atacantes murió y los otros tres escaparon, entre ellos Bustamante.

Arribas también informó que la moto Yamaha en la que circulaban los delincuentes había sido robada hace un mes. Sobre el rodado pesaba un pedido de secuestro emitido por la fiscalía descentralizada de Esteban Echeverría, perteneciente al departamento judicial de Lomas de Zamora.

El delincuente herido fue llevado al Hospital Simplemente Evita

Durante el intento de robo a Farías, Bustamante resultó herido con cinco impactos de bala. Según la investigación, logró comunicarse con familiares para pedir ayuda. Una cámara de seguridad lo registró caminando con dificultad hasta que se desplomó sobre una vereda. Minutos después, fue trasladado en un auto Chevrolet Corsa gris hasta el Hospital Simplemente Evita.

Luego de recibir el aviso sobre el ingreso de la víctima y los dos delincuentes heridos al mismo hospital, Arribas ordenó que se reforzara la seguridad en el centro de salud y que el auto en el que había sido trasladado uno de los asaltantes quedara a resguardo del personal policial.

Tras ser allanado, en el auto se encontró una pistola Browning calibre 9 milímetros y cartuchos que, según la investigación, habían sido descartados por el delincuente dentro del auto. El arma será sometida a las pruebas correspondientes para determinar si se trataban de proyectiles caseros.

La causa contempla, hasta el momento, los delitos de tentativa de homicidio agravado por criminis causa y por el uso de arma de fuego, robo agravado en grado de tentativa por el empleo de arma de fuego, portación ilegal de arma y encubrimiento agravado por la utilización de una moto robada.

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