Habló la abogada argentina detenida en Brasil por racismo: "Muerta de miedo"

Sociedad

Agostina Páez compartió un video en redes sociales en donde expresó cómo vive estos momentos.

Este jueves, la Justicia de Río de Janeiro ordenó la prisión preventiva para Agostina Páez, la abogada santiagueña acusada de haber realizado gestos racistas a un empleado de un bar en Ipanema, el pasado 14 de enero. Ante esta decisión, la joven dijo estar desesperada y con mucho miedo.

Lo hizo a través de un video que publicó en su cuenta de TikTok, en el que expresó cómo vive estos momentos. “Se están vulnerando todos mis derechos. Estoy desesperada y muerta de miedo. Hago este video para que se haga eco de la situación que estoy pasando”, dijo Páez.

La difusión de las imágenes de Páez desató una ola de repercusiones tanto en la Argentina como en Brasil, donde el proceso penal avanza sin plazos definidos. Según explicó la propia abogada en el video publicado en su cuenta de TikTok, recibió la notificación de una orden de prisión preventiva por “peligro de fuga”, pese a que está controlada por una tobillera electrónica y sostiene que se encuentra “a disposición de la justicia desde el día uno”. “Se están vulnerando todos mis derechos”, aseguró en su mensaje.

agostina paez

La causa que mantiene a Páez en el centro de la escena judicial brasileña comenzó el pasado 14 de enero, cuando una discusión por una cuenta en un bar de Ipanema derivó en una denuncia penal por “injuria racial”: a la hora de pagar la cuenta, ella se refirió a los mozos con expresiones ofensivas, simulando un mono.

La mujer había explicado que su reacción fue inapropiada, pero que se produjo como respuesta a partir de ser agredida por el personal del bar,quienes se reían de ella y sus amigas mientras “se agarraban los genitales”.

La Justicia brasileña ordenó su prisión preventiva

En las últimas horas, el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro decidió hacer lugar al pedido de la fiscalía, que había solicitado la prisión preventiva de la abogada —imputada por injuria racial— por la posible intimidación a los testigos y por riesgo de fuga.

Según la resolución emitida, “la imputada en libertad, en el presente momento,generaría un grave perjuicio a la instrucción criminal, ya que podría intimidar a los testigos de los hechos y, especialmente a las víctimas, para que no presten sus respectivos testimonios ante la justicia de manera imparcial”.

El documento indica que la acusada podría abandonar el país, lo cual “acarrearía consecuencias sumamente perjudiciales para el establecimiento de la verdad real”.

Los fiscales destacaron la “conciencia” de una de las mujeres que acompañaban a Páez, porque habría intentado evitar que ella siguiera haciendo los gestos.

Además, señalaron que los relatos de las víctimas fueron corroborados por las declaraciones de testigos, junto al monitoreo de imágenes de las cámaras de seguridad.

En la denuncia también se detalla que Páez realizó otras ofensas racistas incluso después de salir del bar.

Con respecto a este dato, señalaron que los mozos del lugar que fueron agredidos en la calle le advirtieron a la abogada que esa conducta constituía un delito en Brasil.

A pesar de tener esa información, la abogada --siempre según la denuncia-- se dirigió a la cajera del bar para decirle “mono” y hacer gestos simulando el animal.

La Policía Civil dio por cerrada la investigación el 23 de enero porque entendió que existían las pruebas suficientes para fallar a favor de los trabajadores del bar.

Los fiscales afirmaron que los hechos de Páez “extrapolaron cualquier contexto de discusión o malentendido, golpeando directamente a la víctima con delitos de manera peyorativa y discriminatoria”.

Temas

Dejá tu comentario