Hallaron muerta a una joven de 28 años que era buscada en Ramos Mejía

Sociedad

Lucía Vergara, de 28 años, estaba desaparecida hace dos días y era buscada intensamente. El fuerte comunicado de la UBA tras confirmar su fallecimiento.

Tras 48 horas sin saber sobre su paradero, hallaron sin vida a Lucía Vergara, una joven de 28 años que era intensamente buscada en la localidad de Ramos Mejía, partido de La Matanza.

Vergara cursaba el Profesorado de Educación Inicial en el ISPEI "Sara Eccleston" y desde principios de este año, realizaba una pasantía en el jardín Mi Pequeña Ciudad, donde trabajaba en la sala de lactarios.

La joven había sido denunciada como desaparecida por su familia hace dos días y una intensa búsqueda atravesó a la localidad del partido de La Matanza en las últimas horas.

Lucía Belén Vergara Leiva

Lucía Belén Vergara Leiva

Según fuentes oficiales, su cuerpo apareció sin documentación ni pertenencias; por lo que permaneció como NN hasta que los peritos lograron identificarla. Fue durante la noche del pasado domingo 30 de agosto, tras un choque de una formación del tren Sarmiento cerca de la estación Floresta.

Finalmente, los peritos lograron cotejar sus huellas dactilares y al comparar las marcas con los registros, confirmaron que se trataba de Lucía. A su vez, detectaron la denuncia por "averiguación de paradero" registrada el 31 de agosto pasado en la Comisaría Segunda de Ramos.

Tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Lucía, los investigadores y efectivos trabajan para establecer las circunstancias exactas de su muerte. El objetivo es reconstruir qué ocurrió durante las últimas horas de la joven y cómo llegó desde Ramos Mejía hasta Floresta, previo al episodio sobre las vías. También intentan determinar las circunstancias del choque, si se trató de un accidente o si existió la participación de terceros.

Lucía Vergara, de 28 años, estaba desaparecida hace dos días y era buscada intensamente.

Lucía Vergara, de 28 años, estaba desaparecida hace dos días y era buscada intensamente.

Qué se sabe del caso y el testimonio de su hermano

Lucía salió de la vivienda que compartía con su madre el domingo alrededor de las 16 y nunca regresó. Su hermano Nahuel contó que habían tenido una discusión y relató: "Al rato, mi mamá le mandó mensajes pero no le llegaban; tampoco las llamadas, y ya no se pudo comunicar más".

La pelea había llevado inicialmente a pensar que Lucía necesitaba tomar distancia por algunas horas. Sin embargo, a medida que pasó el tiempo, aparecieron señales que no coincidían con su comportamiento habitual.

Una de ellas fue que no se había presentado a trabajar al día siguiente. Pero hubo otro detalle que preocupó especialmente a sus seres queridos: los mensajes y las llamadas no le llegaban y tampoco se había comunicado con sus amigas.

Ante ese escenario, la familia radicó la denuncia en la comisaría de Ramos Mejía y comenzó una búsqueda para intentar conocer su paradero.

“Mi mamá está con la DDI y, previamente, fue a la fiscalía. Yo me quedé en la casa por si alguien tiene noticias sobre mi hermana. Lo que más nos preocupa es que no le llegan los mensajes ni las llamadas, y que no se comunicó con sus amigas, había alertado Nahuel durante aquellas horas de incertidumbre.

El hermano de Lucía también había remarcado un elemento que convirtió aquella ausencia en algo todavía más extraño para el entorno de la joven: nunca antes se había ido de su casa sin mantener contacto.

La conmoción tras confirmarse su muerte

La muerte de Lucía generó una profunda conmoción en el barrio de Ramos Mejía y entre quienes la conocían, que la recuerdan como una joven comprometida con su vocación docente y con una calidez que marcaba a todos los que la rodeaban.

La Universidad de Buenos Aires emitió un comunicado oficial tras el hallazgo: "Con profundo dolor informamos el fallecimiento de Lucía Leiva Vergara. Tenía 28 años y era estudiante del Profesorado de Educación Inicial Sara Eccleston e ingresó a principio de año como pasante al Jardín de Mi Pequeña Ciudad".

"Quienes compartieron con ella su paso por nuestro Jardín destacan su dulzura, calidez y su actitud contenedora, disfrutando del trabajo diario como ayudante en la sala de lactarios", añadieron. La institución acompañó a su familia, seres queridos, compañeras de trabajo, familias del jardín y a toda la comunidad en este momento tan doloroso.

Por su parte, compañeros y responsables del establecimiento también destacaron su dulzura, calidez y actitud contenedora, además del vínculo que había construido con las familias y los niños a su cargo. Su dedicación y su manera de relacionarse con los más pequeños la habían convertido en una figura muy querida dentro de la comunidad educativa.

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