Poli: "Soy pastor y no político, no soy Bergoglio en eso"
El nuevo arzobispo de Buenos Aires confió que tiene "un temperamento distinto" al del Papa y aclaró: "No quiero ponerme en sus zapatos, todo me parece que me queda grande".
En cuanto a sus características similares a Bergoglio, describió: "Después de un ejemplo tan grande, teniéndolo a él como Papa, que marca una línea de austeridad", y agregó: "Tuve la gracia de estar al lado de monseñor Bergoglio, junto con otros siete obispos auxiliares de Buenos Aires. Él dispensa su amistad a muchos, es muy generoso. Tiene un millón de amigos el Papa. La nuestra no es una amistad exclusiva y excluyente. Entiendo que hay gente mucho más cercana. Hace unos días, recordaba que Aristóteles decía que la amistad se da entre semejantes. Bueno, él salvó las desemejanzas y ofreció su amistad muy generosamente. Él no retenía a sus auxiliares. Decía: Quiero que vayan y sean pastores".
Al ser indagado sobre su postura en un año electoral, enfatizó: "Yo soy pastor y no político. Yo no soy Bergoglio en eso. Hay un principio en la encíclica Gaudium et S pes que me gusta mucho. Es el que dice que con el Estado la Iglesia se relaciona con colaboración y también distinción, las dos cosas. No tenemos que oponernos por oponernos, pero también tenemos nuestro carácter profético. Es decir, dar el anuncio profético si se dan las circunstancias y es necesario porque, como dice Jesús en el Evangelio: Si ustedes callan, hablarán las piedras".
"Bergoglio no dejó de ser pastor en ningún momento. Me referí a que tiene un temperamento distinto, tiene más experiencia y está mucho mejor preparado que yo; fue profesor de literatura y escribe muy bien, sus homilías son cautivantes. Somos distintos. No quiero ponerme en sus zapatos; todo me parece que me queda grande, pero confío en Dios", aclaró.
Y confió: "Me gustaría que haya también otros medios y no solamente la homilía de los tedeum porque a veces se ha concentrado un poco el interés ahí. Creo que hay que participar y entrar en un diálogo en la medida que se pueda, y hacer sentir nuestra voz. Creo que los pastores no tenemos que perder el contacto con la gente. Y aquí recojo lo que decía monseñor Angelelli: 'El sacerdote tiene que tener un oído en Dios y otro en el pueblo'. Angelelli es un santito para mí, un santo mártir".




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