Intoxicación por monóxido de carbono: advierten por el aumento de casos
En lo que va del año se notificaron más de 1.400 casos y al menos doce personas fallecieron a causa de esta problemática.
Las cocinas, anafes y hornos generan monóxido de carbono
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) lanzó una advertencia respecto al aumento de casos de intoxicaciones por monóxido de carbono durante este invierno respecto al mismo periodo de los años anteriores, una problemática que vuelve a cobrar relevancia durante los meses de bajas temperaturas.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, hasta la semana 29 de 2026 se notificaron 1.403 casos de intoxicación por monóxido de carbono, una cifra catalogada por encima de lo esperado y que representa un aumento del 42,87% con respecto a la media acumulada entre 2022 y 2025.
Desde el Ministerio de Salud indicaron que, en Argentina, la mayoría de los casos se originan por exposiciones no intencionales e intradomiciliarias vinculadas al uso inadecuado, desperfectos o falta de mantenimiento de artefactos para calefacción en ambientes cerrados y sin ventilación adecuada.
Teniendo en cuenta solamente las notificaciones hasta la semana 25 de 2026, se registraron 781 casos y 12 fallecimientos. Los números reflejan un aumento del 7,4%). La mayor cantidad de hechos fueron en la provincia de Buenos Aires (de 173 a 251) y Mendoza (de 67 a 112) que superaron el incremento de casos a nivel nacional.
El Boletín Epidemiológico también señala que la mayor cantidad de notificaciones se registró en la región Centro del país, con un total de 359 casos. Le sigue la región Sur con un 25% del total (199 casos) a expensas de Neuquén (75 casos), Chubut (48 casos) y Tierra del Fuego (27 casos).
En los casos en los que fue posible identificar la fuente de exposición, las estufas a gas representaron el 27% de los episodios, seguidas por las cocinas, anafes y hornos (25%), los hogares a leña o salamandras (11%) y los incendios (10%), datos que refuerzan la importancia de realizar el mantenimiento periódico de los artefactos y asegurar una adecuada ventilación de los ambientes.
“El monóxido de carbono se genera por la combustión incompleta de carbón, gasolina, kerosén, petróleo, propano (gas domiciliario o de garrafa) y madera”, remarcaron desde el Ministerio de Salud. Es por esto que, “todo artefacto que use material combustible puede quemarse de manera deficiente y generar CO”.
Para prevenir la intoxicación por CO es elemental el control de las instalaciones y el buen funcionamiento de artefactos, así como es importante mantener los ambientes bien ventilados.
¿Por qué se producen las intoxicaciones?
Durante los meses fríos, se intensifica el uso de estufas, calefactores y braseros. Al mismo tiempo, muchas viviendas se mantienen herméticamente cerradas, lo que impide la circulación del aire y favorece la acumulación de gases tóxicos. Las fuentes más frecuentes de monóxido de carbono en el hogar incluyen:
- Calefones, termotanques, calderas.
- Estufas, braseros, salamandras.
- Cocinas, anafes, hornos a gas o leña.
- Parrillas a leña o carbón.
- Motores de combustión (grupos electrógenos, motosierras, vehículos en garajes cerrados).
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de intoxicación pueden ser leves o severos, y suelen confundirse con otras afecciones. Los más comunes son: Dolor de cabeza, mareos, cansancio extremo, náuseas y vómitos, dolor abdominal, dificultad para respirar y pérdida de conocimiento.
¿Qué hacer ante una sospecha de intoxicación?
- Abrir puertas y ventanas para ventilar.
- Retirarse o retirar a la víctima del lugar contaminado para respirar aire fresco.
- Llevar a la víctima rápidamente al hospital o al centro asistencial más próximo, aunque haya recuperado el conocimiento. Allí informar al equipo de salud sobre el antecedente de exposición a gases de combustión.
Es muy importante la correcta evacuación de gases al exterior. Esto evitará la acumulación de gases tóxicos en el interior de las viviendas.
Consejos para prevenir un intoxicación por monóxido de carbono
- Verificar anualmente instalaciones de gas y artefactos con un gasista matriculado.
- No usar el horno ni las hornallas de la cocina como medio de calefacción.
- Apagar braseros, estufas a leña o a gas antes de dormir.
- No dejar recipientes con agua sobre estufas o cocinas.
- Evitar el uso de calefones en baños o ambientes sin ventilación.
- No encender motores a combustión en lugares cerrados (sótanos, garajes, talleres).
- Asegurarse de que los artefactos cuenten con salida de gases al exterior.
- Mantener una ventilación cruzada en todos los ambientes calefaccionados.
- Además, existen indicios visibles que pueden alertar sobre la presencia de monóxido de carbono:
- Llama amarilla o anaranjada en hornallas o estufas (debe ser azul).
- Manchas negras o de tizne alrededor de artefactos o conductos.
- Condensación excesiva en vidrios o paredes.
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