La angustia y el miedo de no poder cortar una relación

Sociedad

* Son personas que sienten que el vínculo está terminado pero temen que con la decisión pueden hacer sufrir a su pareja e hijos.
* Esa indeterminación también puede ser consecuencia del miedo a quedarse solos.
* Opiniones encontradas de especialistas y confesiones de personas que no pueden ponerle fin a una relación.

La canción dice “Nada es para siempre “. Y esta frase no está exenta para describir una relación sentimental porque el amor –siempre hay excepciones- no dura para toda la vida. Ante esta situación son muchas las personas que no se animan a cortarle con su pareja por temor a quedarse solos, por el vínculo afectivo establecido con la familia de su futuro ex y los matrimonios adultos suelen poner como excusa el sufrimiento de sus hijos pequeños para no ponerle fin a una desgastada relación.


 


Puede ocurrir que uno de los miembros de la pareja sienta que la relación está terminada pero no saben como planteárselo a su pareja para no hacerlo sufrir porque si bien suele acabarse el amor, el cariño que se tienen puede seguir intacto. Sin embargo, la ruptura puede ser una interesante oportunidad para que ambos puedan conocer a otras personas.


 



"Varias veces me fui de mi mcasa porque no aguantaba más a mi mujer pero volví porque no soportaba ver a sufrir a mis hijos por la ausencia de su padre", dijo Rubén.


    


"No lo quiero lastimar porque lo quiero"



“Le tengo un gran afecto pero no quiero estar con él, está demasiado tierno y no le puedo decir que conocí a otra persona. Se va a poner mal, no lo quiero lastimar porque lo quiero”, expresó Fabiana (20), que desde hace varios meses está de novia con un chico español que conoció en la facultad. Durante el verano su chico se fue a ver a su familia a España y ella conoció a otra persona y tiene muchas ganas de estar con él y no con el europeo.

“Me encantó ese pibe y mi deseo pasa por empezar un noviazgo en serio con él. No da para estar con los dos porque no quiero hacerle daño al español porque él está con problemas y busca contención conmigo y a mi me da lástima, pero en algún momento se lo diré”, añadió Fabiana.

Para la psicóloga Graciela Fernández, especialista en familia y pareja, hay relaciones enfermizas que cortan y vuelven a estar juntos porque tienen temor a estar solos. “Es como agarrarse a una tabla de salvación por el miedo que le tienen a la soledad, pero no se definen para un lado o para el otro”, dijo la especialista, y agregó que le parece difícil que alguien evite cortar una relación por el cariño que siente por la familia de su pareja.

La psicoanalista Hilda Catz tiene una particular teoría para explicar la conducta de estas personas que no se animan a cortar el vínculo sentimental con sus parejas. Según su opinión son hombres o mujeres que viven contrariados y siempre dicen que están haciendo lo que no desean.



"Me dijo que había encontrado in fraganti a su padre con otra mujer y que cuando su madre se enteró se enfermó de bulimia y el no quería provocarle el trauma de mujer abandonada a su novia", dijo Victoria.


    


“Hay que partir de que son personas que están bloquedas para reconocer el afecto que sienten por su compañero porque piensan que el amor es un ideal inalcanzable y en el fondo lo quieren pero no lo van a reconocer", dijo la especialista.

Para Catz estos sentimientos se deben a que hay un complejo de Edipo no resuelto que les impide admitir el amor que sienten porque están ligadas edípicamente a sus padres. “El vínculo amoroso puede estar dormido, negado, destruído pero en algún lado existe”, insistió.


 


¿Qué ocurre con los adultos?



A Fernández le resulta muy difícil justificar que las parejas adultas con problemas en su matrimonio no se separan por temor a que sufran sus hjos y consideró que muchas veces los utilizan como excusa por el miedo que tienen a no poder encontrar otra pareja.  “¿No es demasiada responsabilidad para los hijos evitar una separación de sus padres?”, se preguntó.

Un caso para ejemplificar esta situación es el de Rubén (37) que está casado con Paula (36) desde hace ocho años y tiene dos hijos de seis y dos años, pero desde hace tiempo que el matrimonio de ellos dejó de funcionar. “Varias veces me fui de casa porque no la aguantaba más a mi mujer pero siempre volví por los chicos. No puedo aguantar que ellos sufran por la ausencia de su padre”, expresó Rubén a minutouno.com.


 


Razones inexplicables para una amante despechada




"Le tengo un gran afecto pero no quiero estar con él porque conocí a otra persona. No lo quiero lastimar porque lo quiero", expresó Fabiana.


    



Victoria (24) es una joven que estuvo saliendo durante cinco meses con Leonardo (26) y realmente estaba muy enamorada. Se fueron de vacaciones juntos, se querían mucho pero había un problema. El tenía novia y le confesó a su amante las razones por las cuales no podía dejar a su engañada pareja. “Me dijo que había encontrado in fraganti a su padre con otra mujer y que cuando su madre se enteró enfermó de bulimia, y él no quería provocarle a la novia el trauma de mujer abandonada y por eso prefería seguir con ella aún sin amarla”, explicó Victoria.

Pero esa no fue la única razón por la cual su enamorado no podía terminar la relación con su novia.  Victoria contó que el padre de Leonoardo y el de su novia tenían negocios inmobiliarios en común  y había mucha plata en juego. “Prefirió seguir con la piba con tal de no perder el vinculo entre las familias que a esa altura estaban re compenetradas en todo sentido”, recordó con cierta nostalgia Victoria.

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