Chocó en Palermo, llevaba el auto lleno de whisky, y se justificó: "Una mujer me tocó la palanca"
En Scalabrini Ortiz y Paraguay, en pleno Palermo, un auto impactó con una camioneta y dejó cinco heridos. Conocé los detalles de lo sucedido.
Un violento siniestro vial alteró el barrio porteño de Palermo durante las últimas horas, dejando como saldo una importante cantidad de personas afectadas y un tendal de declaraciones cruzadas sobre el hecho. El episodio se desencadenó de manera imprevista en la concurrida intersección de la avenida Raúl Scalabrini Ortiz y la calle Paraguay.
Un automóvil que se desplazaba por la mencionada traza de Scalabrini Ortiz, al llegar al cruce con Paraguay, el conductor efectuó una maniobra para doblar y, por causas que aún se intentan establecer de forma pericial, terminó impactando de manera frontal y violenta contra una camioneta que se encontraba en el lugar. A raíz de la fuerza de la colisión, un total de cinco personas resultaron heridas con diversas contusiones leves, aunque afortunadamente el panorama no pasó a mayores y no se dispuso la necesidad de trasladar a ningún herido hacia los centros asistenciales de la región.
La nota de color y desconcierto de la jornada la aportó el propio automovilista infractor a la hora de ensayar su descargo frente a los presentes. Modificando drásticamente el relato inicial que circulaba en la escena del choque, el hombre ensayó una serie de justificaciones insólitas que llamaron la atención de los agentes de seguridad locales.
"Una mujer me tocó la palanca", se habría defendido en primera instancia el conductor, luego dijo que "iba solo" para luego rematar de forma escandalosa: "Me metieron burundanga". Bajo esa misma línea argumental, el sujeto insistió en que esa supuesta intoxicación ajena fue la causante directa de que perdiera el dominio de su propio auto, intentando dejar en claro ante las autoridades y los testigos que no está alcoholizado en absoluto.
En torno a las circunstancias que desencadenaron la pérdida de control del auto, la investigación se topó inicialmente con dos hipótesis completamente diferenciadas que ganaron terreno en los primeros minutos de la cobertura. La primera de las versiones sugería que el conductor viajaba acompañado por una mujer con la cual mantenía una acalorada discusión verbal, contexto en el cual ella le habría tomado la palanca de cambios del habitáculo provocando el desvío. Por otra parte, la segunda teoría indicaba que un tercer automóvil había rozado levemente la estructura del coche, forzando la maniobra fatal. Sin embargo, esta última opción perdió fuerza de forma rotunda debido a que ningún testigo presencial de la cuadra observó que semejante secuencia hubiera ocurrido en la vía pública.
Ante la inconsistencia de los relatos y el hecho de que las excusas esgrimidas por el responsable de la colisión carecen por completo de sustento creíble para las autoridades, los efectivos policiales que acudieron al sector del siniestro procedieron a labrar las actas correspondientes. De esta manera, se dispuso de forma perentoria que se le realice el test de alcoholemia de rigor para determinar con precisión científica el estado normativo en el que se encontraba al momento de ponerse al volante.
Para culminar su caótica intervención en la esquina palermitana y frente a las repreguntas de los investigadores, el involucrado optó por llamarse a silencio y desentenderse por completo de los detalles del siniestro. En sus últimas declaraciones antes de ser retenido para los exámenes de control, el hombre recalcó con fastidio que viajaba sin compañía en el habitáculo, que no tiene recuerdos claros de lo acontecido en el asfalto y que, a partir de ese momento, cualquier consulta formal sobre las responsabilidades del impacto las hablen directamente con su abogado de confianza.
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