La esclerosis lateral amiotrófica, que fue minando la salud del escritor Roberto Fontanarrosa hasta sus últimos días, es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular, que provoca una parálisis muscular progresiva y suele ser finalmente fatal.
Este mal, que se conoce como ELA por sus siglas, fue lo que postró al genial creador rosarino en una silla de ruedas primero y, ya en los últimos meses, no le permitía dibujar sus propias tiras cómicas por lo cual sus dibujos y letras fueron calcados y eran reproducidos por sus asistentes.
La enfermedad, cuyo origen aún es desconocido, afecta en la Argentina a unas 2.000 personas y no tiene tratamiento de cura posible, aunque sus efectos pueden ser morigerados con distintas terapias.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La ELA se denomina de este porque es, por un lado, una "esclerosis lateral", es decir que implica la pérdida de fibras nerviosas acompañada de un endurecimiento, y por otra parte es "amiotrófica" porque produce una atrofia muscular, que se produce al haber dejado los músculos de recibir señales nerviosas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En cambio, quienes padecen la ELA mantienen inalteradas sus funciones cerebrales no relacionadas con la actividad motora, como la sensibilidad y la inteligencia, lo cual era particularmente notorio en Fontanarrosa, quien mantuvo su lucidez y su sentido del humor hasta el final.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Me hice un implante de células madre casi experimental, en Uruguay. En otras enfermedades, como la leucemia, el Parkinson y el páncreas, hace mucho que se trabaja con células madre y con buen éxito. Pero en lo neurológico recién se está empezando”, explicaba Fontanarrosa en una entrevista a La Nación. También comentó que probó con medicina alternativa y hasta acunpuntura para resistir a la enfermedad que lo llevaría a la muerte.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario