La diálisis le dificulta conseguir trabajo y hace manicura para darle de comer a su hijo: "No me quiero rendir"

Sociedad

Con su emprendimiento Elizabeth Gamarra asegura un plato de comida para su familia en La Plata. Su pareja perdió el trabajo por ayudarla con tratamiento.

La pandemia produjo una debacle económica en miles de hogares argentinos y muchos tuvieron que ponerle el pecho a la crisis y a la falta de trabajo. Elizabeth Gamarra es una de las tantas personas que atravesaron el sabor amargo de un plato vacío en la mesa familiar. Su historia se viralizó en mayo y conmovió a muchos usuarios de redes sociales: creó “Chapuzón Zapas Limpias”, un servicio de limpieza y secado de zapatillas por $100, para darle de comer a su hijo de 2 años.

Sin embargo, con el pasar de los meses su emprendimiento fue en caída y ya son pocos los clientes que se acercan a su casa en La Plata, para que le lave las zapatillas. Sin rendirse y con las ganas de salir adelante, la joven decidió reinventarse y ahora se porpuso empezar con otro emprendimiento: "Sakura Nails", un servicio de manicura por $350.

Elizabeth comenzó a realizarse diálisis a los 10 años por un porblema en los riñones- y hoy a los 24, esto le impide conseguir un trabajo a ella y a su esposo, ya que el tratamiento es cuatro horas al día, tres veces por semana.

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Su marido Sebastián Daniello, tiene 29 años, es albañil y perdió el trabajo porque debía cuidar de ella y de su hijo durante los días en que realiza el tratamiento.

“Mientras yo hago diálisis, mi esposo se queda con nuestro hijo. Yo llego cansada, adolorida, con dolor de cabeza, mareo, náuseas, calambres. Entonces no sólo tiene que cuidar a nuestro hijo, sino a mí”, relató a minutouno.com.

La joven explicó que el tratamiento es duro, “te deja con calambres, débil y con fiebre". "Mi marido nos cuida y nos cocina, por eso ciertos días no podía trabajar”.

En este panorama, Elizabeth trató de pensar cómo podía sacar adelante a su familia: "Yo hace mucho quería estudiar pero los cursos están muy caros y conocí a una chica me conto que se dedicaba a profesora de manicura le consulte si me enseñaba y acepto amablemente. La gente me ayudo a conseguir los materiales y la verdad eso me ayuda a que desaparezca la depresión ya que con el tema de mi tratamiento estaba un poco cansada y deprimida tuvo que atenderme una psicóloga porque el tratamiento que hago me cansa física y mentalmente y esto me ayuda un montón me hace feliz y me hace sentir util", relató.

"Ya tuve mi primer clienta y logre tener el certificado de semipermanente, hay algunas cosas que me faltan pero con el tiempo se que las podre conseguir", aseguró entusiasmada.

Y sueña: "Quiero dedicarme a las uñas hace pocos días obtuve el certificado virtual mi sueño es imprimirlo y colgarlo en un cuadro. Por ahora trabajo acá en casa, pero meta es tener mi propio salón, algún día lo voy a lograr".

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Con su emprendimiento, Elizabeth no solo quiere conseguir dinero para darle de comer a su familia, también quiere enviar un mensaje. "Quiero demostrarles que no se tienen que rendir y que pueden seguir adelante", señaló.

"Mi marido esta buscando trabajo en blanco tiene pensado estudiar terminar la secundaria y empezar la facultad, también tenemos la idea de vender pizzas para hornear queremos salir adelante y dar lo mejor por nuestro hijo que sinceramente es lo mas importante para nosotros", manifestó la joven.

Si querés contactar el servicio de "Sakura Nails" podés hacerlo a través de su página de Facebook o comunicarte al 221-362-9255

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