La polémica está abierta: ¿influye, a la hora de dar clase, que un docente sea travesti?

Sociedad


  • En los últimos días estalló la polémica por el caso de dos docentes travestis que fueron cuestionadas por su identidad sexual pese a que su desempeño en las aulas era irreprochable.

En las últimas semanas se hicieron públicas dos historias que generaron polémica en el ámbito educativo tras las denuncias que desacreditaron a docentes de escuelas primarias por su condición de travestis.  minutouno.com analiza de qué forma o no influye esta identidad sexual de los maestros en los niños.


 


Hace unos días en Ushuaia, Tierra del Fuego, la polémica se generó al conocerse que una travesti dicta clases de Historia en dos colegios públicos,  en ambos casos con alumnos de séptimo grado.

El rector del colegio técnico Olga Bronzovich de Arko, Guido Genovese, afirmó que a la institución "concurre a dictar clases un hombre vestido de mujer", que "tiene título, puntaje y merituación", es decir, todos los requisitos necesarios para acceder al cargo. En el otro establecimiento donde trabaja los directivos expresaron que su desempeño es "irreprochable".


“La orientación sexual del docente no va influir en los chicos. El tema es el respeto que los niños le tengan a esa persona como tal", dijo Libenson.    


Ayer por la tarde Telefé Noticias mostró un documento que daba cuenta de la renuncia de una docente travesti, Pamela,  de Quilmes que se vio obligada a tomar esa decisión tras la protesta de algunos padres del establecimiento.

La docente se recibió en 2002 y a principios de este año comenzó a trabajar en un colegio de Florencio Varela (donde no tuvo inconveniente alguno) y en la escuela número 8 de Quilmes a cargo de un primer grado y dejó este último puesto por haber recibido amenazas de esos adultos que se oponían a su identidad sexual.

“La dificultad real con las minorías es el trabajo que se realice en relación a la aceptacíón de las mismas, de la adaptación de los pequeños y / o adolescentes de las diferencias que todos tenemos”, expresó a minutouno.com la psicóloga Marisa Russomando. "Para ello es crucial el tipo de ideología, valores, formación e información que se reciba en cada comunidad educativa y en cada familia en particular. Es desde allí que para los niños se tratará de una docente travesti o de un docente, con su sexualidad como todo el resto de las personas”, añadió.

Para María Amelia Escribal, que es docente de escuelas primarias desde hace 27 años, los maestros deberían ser juzgados por su capacidad intelectual y no por su identidad sexual salvo que incursione su vida privada en el aula. “Si influye en el aula y le inculca a los chicos alguna determinada sexualidad hay que advertirle que no tiene por qué denigrar lo que uno es”, dijo Escribal a minutouno.com.


 


Por su parte, José Cernadas, especialista en niños y adolescentes, expresó que no entiende cómo este tipo de inclusiones no se llevan a la práctica con una reunión con los alumnos para explicarles en términos de las preguntas que ellos se hagan. "Habrá qué evaluar que les preocupa al respecto. Habrá otros que ni se darán cuenta", puntualizó.


 


Cernadas explicó que la reacción de los alumnos dependerá de cómo vivencian el tema en la escuela, si lo hacen como una aceptación de las diversidades sexuales o si lo encasillan dentro de las tendencias discriminatorias "que tendemos a hacer dentro de las diferencias".


 


"Los padres deberían hacer lo que más tranquilos los deje, teniendo presente que con cada posición y decisión que tomen están transmitiendo conceptos a sus hijos, incidiendo directamente en su educación y en su desarrollo", expresó Russomando.    

¿Influye esa condición en la sexualidad de los menores?

Para la terapeuta y psicopedagoga Alejandra Libenson, la identidad de los hijos y la construcción de género se dan en el interior de la familia en los llamados aprendizajes tempranos. “El adulto docente es un referente en cuanto al aprendizaje. La identidad sexual es una cuestión íntima que hace a la vida privada de los seres humanos.  Tiene que ver con los valores que le otorga cada institución a la cuestión de género”, afirmó.


 


Por su parte, Russomando explicó que en la elección sexual de cada persona, se ponen en juego diferentes elementos como la historia particular de cada uno, el entorno socio afectivo, los rasgos culturales y “las marcas propias de la modalidad vincular de los adultos de referencia, entre ellos, los padres”, indicó.

Escribal puso el acento en los estudios psicofísicos que se les realizan a los docentes para habilitarlos para ejercer sus cargos. La docente explicó que se les suelen tomar cuando comienzan a trabajar de muy jóvenes y aseveró que rara vez se renuevan.

“¿Cuándo se hizo el psícofísico no saltó el tema del travestismo?", se preguntó.  En su opinión, esa orientación sexual puede ser uno de los parámetros que impidan que el docente esté apto para estar al frente de los chicos.


Una docente travesti de una escuela de Quilmes que daba clase en primer grado renunció por las amenazas de algunos padres.    


Russomando se refirió al rol que debiera tener la escuela en este tema. “Debería proveer el marco filosófico necesario para aceptar las diferencias en un clima de respeto por la convivencia de las minorías en todas sus expresiones”, aseveró.

También se refirió a la particular decisión que deben tomar los padres y explicó en esos casos se ponen en juego los valores como la negación, la religión, y los preceptos morales. “Deberían hacer lo que más tranquilos los deje, teniendo presente que con cada posición y decisión que tomen están transmitiendo conceptos a sus hijos, incidiendo directamente en su educación y en su desarrollo”, concluyó.

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