La tarde en la que el Congreso tembló: emociones, llantos y un reclamo por la ley de obesidad

Sociedad

Fue una tarde especial. Llena de llantos, de emociones, de recuerdos, de vivencias y hasta de transformaciones. Más de 8.000 personas, según los organizadores, concurrieron a la plaza “De los dos Congresos” para reclamar a los legisladores la sanción de la ley que establezca a la obesidad como enfermedad, en una transmisión especial del reality “Cuestión de peso”, que se emite por canal 13.

La transmisión comenzó a las 18, aunque la movilización arrancó un par de horas antes cuando muchísima gente se acercó a la plaza con banderas y remeras que exigían la sanción de la ley.  “Hagamos temblar al Congreso” fue el lema del evento que tuvo como antecedente otro realizado el 20 de noviembre de 2006 en el mismo lugar. Y los organizadores todavía esperan respuestas de los legisladores.


 


La emoción y el compromiso de Politti



A las 17,45 los participantes del programa descendieron de un micro de la empresa Plusmar y fueron aplaudidos y ovacionados por la multitud reunida a los cuatros costados del escenario montado de espaldas al Congreso.

Con los gorditos de Cuestión de peso ubicadas en las gradas del escenario,  Andrea Politti, conductora del ciclo, no ocultó la emoción y satisfacción de estar al frente del reality. “Es una bendición para mi estar conduciendo este programa”, expresó en sintonía con el aplauso del público.

“El Congreso está cerrado porque los políticos están en campaña, pero igualmente lo vamos a hacer temblar”, gritó, para luego presentar al doctor Alberto Cormillot, responsable médico del reality, que prometió que él también iba a dar esos “saltitos” para que los políticos tomen conciencia.


 


El desfile y las transformaciones



Por el escenario fueron desfilando muchos de los participantes que bajaron de peso en el programa y otros que todavía luchan día a día por lograr ese objetivo. El primero fue “El Vikingo”, que bajó 100 kilos en siete meses, y las imágenes recordaron como en un hospital público le dijeron que fuera a hacerse su tomografía al zoológico o al hipódromo. Después llegó el turno de Amadeo, el cordobés que bajó 75 kilos, quien se refirió a la obesidad como “esa enfermedad que te destruye el alma y te quita la vida”.

Luego le tocó el turno a Carina, la mujer que logró bajar 70 kilos en un año y que hace unas semanas compartió su historia con minutouno.com, que emocionada agradeció todo el amor que recibe día a día. Más tarde fue presentado Adriel que llegó de “milagro” y “muy enfermo” al programa y finalmente le llegó el turno a Ariel, un participante que vino acompañado por muchos familiares y amigos desde su Mataderos y que se hicieron escuchar gracias a los bombos.

Aproximadamente 15 minutos antes de las 19, Politti comenzó a leer una carta –llanto previo incluído- que escribió, según comentó, cuando escuchó en un programa de radio que su conductora había expresado que las personas son obesas por una simple elección.


 


Una carta emotiva y un Congreso que vibró



“El obeso es una persona enferma y víctima a la vez y hay muchas personas inescrupulosas que abusan de su desesperación. No hay camillas, ni sillas de rueda para ellos, ni una ley de talles que se respete. Hay muchos de ellos que mueren en los hospitales”,  expresó la conductora en esa carta.

Ni bien terminó de leer esa emotiva carta, Politti presentó al profesor Sergio Verón, el hombre que todos los días tiene la responsabilidad de estimular a los participantes para que realicen la actividad física recomendada por los especialistas. Y esta tarde no fue la excepción ya que con su habitual polenta el profe comenzó una clase aeróbica -con movimientos de brazos en el lugar- que cada uno de los presentes siguió, mientras la música de fondo acompañaba los alegres movimientos. 

También se hicieron presentes un equipo de ingenieros de la UBA, encabezado por Carlos Guzmán, que conectaron en la plaza un equipo con sensores de movimientos que permitieron medir “fehacientemente” la vibración que se sintió en el Congreso.

Segundos antes del salto colectivo, Cormillot recogió el micrófono y no ocultó su emoción ya que el año pasado su padre –hoy fallecido- estuvo presente reclamando por la ley. “Agradezco a mis padres que me dieron toda la fuerza y energía para poder ocuparme de este tema tan trascendente que es una epidemia social”, expresó.

Cormillot sostuvo que en la Argentina más de 500.000 niños padecen la enfermedad y pronóstico que si la ley no aparece en lo inmediato “esta generación será la primera que va a vivir menos que la de sus padres”.

 “Vamos a hacer temblar al Congreso”,
dijo Politti, segundos más tarde. Entonces muchos comenzaron a saltar, mientras otros dieron pasitos en su lugar. Sin embargo, el reclamo fue el mismo en todos los casos. Los globos celestes y blancos y los papelitos fueron lanzados al aire en dirección  al Congreso. Un Congreso que seguramente esta tarde tembló.

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