¿La tumba de Perón profanada por un ritual masónico?

Sociedad

*Una investigación asegura que el líder de la logia "Propaganda Due" fue el responsable de amputar las manos del general.
*Al parecer, la profanación habría sido parte de un ritual y de una venganza por una promesa incumplida del ex presidente.

La incógnita sobre los responsables de la profanación a la tumba de Juan Domingo Perón estaría resuelta. Un nuevo libro editado en la Argentina culpa a Licio Gelli, líder de la logia masónica italiana "Propaganda Due" (P2) como el responsable de dicho delito.

Los autores de la obra David Cox y Damián Nabot sostienen que Gelli fue culpable  del cercenamiento de las manos del general, en complicidad con autoridades militares de la última dictadura argentina. 

El libro “La segunda muerte”, que saldrá a la venta en los próximos días, sostiene que se trató de un crimen ritual destinado a privar al cadáver de alguno de sus miembros para que su alma no pudiera completar su tránsito hacia el más allá en paz. 

El misterio de las manos



La profanación de la tumba del ex presidente el 10 de junio de 1987, en el cementerio porteño de La Chacarita, es un hecho aún no esclarecido por la Justicia nacional.



Hace 15 días, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó un proyecto para que el Gobierno nacional reactive la investigación judicial sobre la violación del féretro.

Lo cierto es que hace casi 20 años, alguien ingresó a la bóveda, amputó las manos de Perón con una sierra quirúrgica y se llevó un anillo, la espada militar, una capa y una carta manuscrita con un poema que había dejado sobre el féretro su viuda Isabel.



Al poco tiempo, tres diputados peronistas recibieron partes del poema con un escrito anónimo en el que él o los profanadores pedían un rescate de 8 millones de dólares y firmaban con “Hermes Iai y los 13”. Palabras que según los autores del libro se encuentran vinculadas a la logia P2.


 


¿Un ajuste de cuentas? 

Una promesa incumplida por parte de Perón a Gelli podría haber sido la causa del delito según los escritores. Al parecer, el ex presidente y el líder de la logia mantenían una relación cordial que habría terminado cuando Perón no cumplió con lo arreglado: otorgarle al jefe de la P2  la exclusividad de las exportaciones argentinas a Europa durante su tercer mandato.

El perfil político e ideológico de Gelli también habría influido a la hora de la venganza. El libro puntualiza en que el líder masónico quería desestabilizar la democracia argentina junto a sus socios militares.

Dejá tu comentario