Paredes se sumó a los pedidos de justicia por Fernando Báez Sosa

Sociedad

El campeón del mundo con la Scaloneta, Leandro Paredes, y su esposa, Camila Galante, se sumaron a los pedidos en las redes sociales para que el crimen de Fernando Báez Sosa no quede impune.

El asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell el 18 de enero de 2020 generó una fuerte conmoción social tanto por la brutalidad como por las edades de la víctima y los victimarios. A casi dos años del crimen en Villa Gesell el inicio del juicio a los ocho rugbiers suscita una fuerte cobertura y gran parte del país sigue el minuto a minuto de las audiencias a la espera del veredicto que dará el Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC1).

Quien se sumó a los pedidos de justicia fue uno de los campeones del mundo en Qatar 2022. Leandro Paredes, jugador de la Juventus de Italia y uno de los referentes de la Scaloneta reposteó ayer en su cuenta de Instagram una publicación de la cuenta de noticias "Cuestionatee" en la que se reclama que el brutal asesinato del estudiante de Derecho de apenas 18 años no quede impune.

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Junto al reclamo por justicia Paredes agregó un emoji de dos manos unidas en señal de ruego.

En el post replicado por el campeón del mundo se pueden ver varias fotos de Fernando en las que se lo puede ver feliz con sus padres y bailando con su novia.

La esposa de Leandro Paredes, Camila Galante, también compartió en sus historias en la red social una de las fotos de la cuenta. En esta ocasión aparecen en la imagen los padres de la víctima sosteniendo una postal de su hijo con un pedido de justicia a la que Galante agregó el emoji de un corazón roto.

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¿Qué dice el posteo?

El mensaje reposteado por Paredes está escrito en primera persona y cuenta de manera descarnada qué fue lo que sucedió en la madrugada del 18 de enero del 2020 frente al boliche Le Brique de Villa Gesell.

"Soy Fernando Báez Sosa. El 18 de enero de 2020 salí a divertirme con mis amigos y mi novia a un boliche en Villa Gesell.

En un momento le tiramos sin querer un poco de bebida en la camisa de un chico, le pedimos disculpas pero no entendieron que fue sin querer.

A la salida del boliche me agarraron entre 8 y me golpearon hasta matarme, 2 más filmaban todo y se reían de mi, siendo cómplices de todo.

Me golpearon tanto que incluso hasta después de que muera me siguieron dando patadas.

Me dejaron tirado y se fueron a comer a McDonald's para festejar que habían matado a "un negrito" como dijeron.

Ya pasaron 3 años y todavía no obtuve justicia.

Lo cuento yo porque Fernando Báez no puede.

JUSTICIA ES PERPETUA".

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