Lo que ellas fingen: conocé las mentiras piadosas femeninas

Sociedad

* Desde teñirse el pelo hasta noviazgos, pasando por el gasto de dinero hasta el tamaño de los pechos, la lista de mentiras piadosas femeninas es más que extensa.
* minutouno.com consultó a expertos para saber qué pasa por la cabeza de las chicas "Pinochas".

¿Cuál es la diferencia entre simular y mentir, entre exagerar o fingir? O por qué hay mentiras que están a las vista y, sin embargo, se tratan de tapar, cubrir o colorear. Desde orgasmos hasta edades, pasando por colores de cabello hasta rellenos de corpiños a veces lo que reluce es oro…fantasía.

Para la especialista en autoayuda Alejandra Stamateas, hay un motivo: “La mentira es una conducta infantil y al igual que cuando éramos niños, creemos que nos va a salvar. Como un nene que con la boca llena de chocolate dice que él no se lo comió, cuando crecemos y nos cuesta asumir ciertos temas actuamos de manera inmadura. Una de esas reacciones emocionales es la mentira, porque salva de enfrentar la realidad frente a un hecho”. Así, para la licenciada en Teología el clásico “no hay hombres”, es una forma de no asumir la responsabilidad de buscar pareja, o aclarar que los que hay, no nos eligen.

“Me pone enferma tanta sinceridad”, decía Joaquín Sabina en su hit “Mentiras piadosas” citando a una mujer. ¿Será por esto que preferimos movernos en el mundo rosa y acogedor? Julia (24) quiso llevar su chatura con altura, pero no lo logró. Por eso se calzó un push up, aunque la reacción del chico con el que salía la llevó a tomar una situación más drástica. “Yo estaba con mi corpiño de relleno, y al principio estaba bien, hasta que palpó y descubrió la “mentira”. Me decía ´tenés tetitas chicas…que lindas tetitas” y esas cosas. Nunca sonó tan feo. En unos meses me las opero”, admitió a minutouno.com 


Se oculta (y miente) por culpa    


“Con la altura, ya no miento, chau tacos, el pack viene tamaño chico", confesó Analía (25) que pese a su baja estatura decidió sincerarse por un motivo “Todo tiene un limite, incluso mis gemelos”.

Hasta la boca perfecta no es tal, y como Laura (21) que luce una reluciente, pareja y blanquísima sonrisa, también debe recurrir a una ayudita oculta: el aparato bucal. “Lo uso sólo para la noches que duermo sola. Cuando estoy alguien, espero a tener muchísima confianza para sacarlos”.

A Julieta sus amigas la llaman “La Rubia”, pero es evidente que no es tal. Y todos los meses debe someterse a tintura de raíces para que no asome la oscura (y morocha) verdad.  “Es adictivo, a veces quiero largar todo y no sufrir más pero no me resigno, quiero conservar mi (falsa) identidad”.


 


Para el peluquero Diego Peula, de la glamorosa peluquería Club Creativo, "hay que pensar qué lugar ocupa la mujer rubia en la sociedad, es la que llama la atención, es un estereotipo, y a ellas no les importa que se vea natural. No pasa lo mismo en el caso de la iluminación, recurso que aman las mujeres, especialmente en verano, para simular el efecto “gastado” del sol o del mar. En cuanto al uso "abierto" de canas, el especialista fue contundente: "Hay que saber llevarlas, porque si estas canosa y tenés un look dejado, quedan mal, da a deterioro. Sí  favorece a los cortes rectos o definiciones rígidas (como María Kodama o Meryl Streep en El Diablo Viste a la moda).

El “engaño" de edad puede parecer algo menor, una coquetería, pero el problema es cuando la vejez ya está a la vista de todos. ¿No es más liberador admitirlo? “Es una cuestión cultural, hay mucho miedo a envejecer, al mentir creemos que estamos dilatando el tiempo”, consideró Stamateas.

En la cama y en la casa

Cuando de parejas se trata, la mentira puede ser peligrosa. Stameteas, ennumera: "Hay mujeres que les dicen a los niños que su papá se fue de viaje para no admitir una separación, aunque las mentiras que más tratamos tienen que ver con el dinero. Les da pudor gastar dinero en cosas para ellas, mienten a la pareja, o guardan en el ropero". Así prefieren decir que adquirieron "una pavadita” o camuflarla en cuentas mayores, para admitir el acto.



Claro que, sin dudas la reina de las mentiras femenina, la que más erosiona a los hombres –y su ego- reposa sobre la cama: orgasmos. Hay dos casos: las mujeres que pese a tener respuesta sexual satisfactoria lo exagera porque saben que esto excita más al hombre, y las que tienen problemas como vaginismo. La vergüenza, el temor de ser abandonada al herir la virilidad o impotencia masculina son otros de los motores que alimentan este auto…engaño.

“Figir es negativo porque una vez que se simula se condena a no resolver el tema, y por más que sea para cuidar a la pareja, es un engaño”, opinó el sexólogo Ezequiel López Peralta para quien, paradójicamente, la salida de este engaño sexual puede ser otra mentira menor. “Aconsejamos no develar la verdad sobre el tiempo que se estuvo fingiendo sino plantearlo como algo que sucede desde hace poco, es para que no sienta estafado. Y para que vuelve a confiar y creer en los gemidos de alcoba.

También están quienes fingen felicidad en relaciones de pareja eternas, "es mejor que estar solas", o las que viven de "touch and go" y relaciones de una noche falseando una supuesta diversión. Lopéz Peralta considera que esto se debe a que últimanente "las mujeres quieren competir con el hombre en sus aspectos más criticables; sexo indiscriminado, no preocuparse por lo que le pasa a la pareja, y dejar a un lado los sufrimientos para no sufrir. Es una forma de revancha, pagarle con la misma moneda."


 


Aunque, las patas de esta mentira, suelen ser tan cortas como lo que dura la aventura.  

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