Los lectores de minutouno.com se quedan con el cortado... pero están muy lejos de ser originales

Sociedad

*Una encuesta publicada en nuestro diario demostró que nuestros lectores piden más café cortado que café negro.
*minutouno.com conversó con Marcelo Salas Martínez, uno de los dueños de Café Martínez, sobre los cambios que se dieron en el tiempo en relación a los gustos por esta infusión.

La frase “¿Vamos a tomar un café?” parece haber quedado nada más que como una fórmula, porque en la mayoría de los casos, al sentarse a la mesa del bar lo que se pide es un cortado y no un café.

Una encuesta publicada en minutouno.com demostró que el 44,4 por ciento de nuestros lectores pide “cortado”, un 7,8 por ciento “cortado mitad y mitad”, un 23,7 por ciento “lágrima” y sólo un 24,1 por ciento se decide por un café negro. Esto significa que un 75,9 por ciento de los lectores de este diario le agregan leche a su café, en distinta medida.

En la mesa de uno de sus locales –y cortado de por medio-, Marcelo Salas Martínez, nieto de los fundadores de la empresa Café Martínez, confirma los resultados de la encuesta de minutouno.com: “Hoy en día, la relación entre el cortado y el café negro es de 70/30, respectivamente, cuando hace unos 15 años era 40/60, y esta preferencia por el café con agregado de leche se registra a nivel mundial”.

Salas Martínez explica que en este fenómeno tuvo mucho que ver el hecho de que las mujeres se hayan volcado masivamente al café y que buscaban “suavizar” el sabor de la infusión agregándole leche. “Además, como el consumo de café fino disminuyó, se empezó a agregar leche para disimular un sabor que no es el ideal –dice el empresario-. Por otra parte, agregarle leche al café lo transforma en una bebida más moderna, porque ahora la tendencia es buscar más untuosidad y es por eso que las distintas variedades de capuchinos tienen tanto éxito”.

Ahora, para los amantes del café, los especialistas, ¿no es un sacrilegio arruinar un excelente café agregándole leche?

Marcelo Salas Martínez dice que para él no es así: “No creo que sea obligatorio tomar un producto puro para disfrutarlo y hay que respetar tanto los gustos del cliente como las tendencias. Variar permite divertirse, hacer distintas experiencias y hasta estimular distintas zonas del cerebro”.

De todas formas, el que le pone leche al café para suavizarlo debe saber que a un cafetero entrenado se le puede pedir que lo haga liviano y, en Café Martínez, por ejemplo, también existe la posibilidad de elegir un blend selecto y pedirlo liviano.

Y hablando de distintos blends, las posibilidades a la hora de tomar café son muchas: la leche para el cortado se puede pedir fría o caliente (con leche caliente sobresale el sabor a crem ay manteca y se logra mayor untuosidad), los capuchinos pueden ser calientes o fríos y saborizados (como el mentachino, naranchino y cocochino de Café Martínez) y la taza tradicional se puede transformar en vaso descartable para disfrutar la bebida en la calle o en la oficina.

Sin duda, café hay para todos los gustos. ¿Cuál es tu preferido?

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