"Me arruinaron la vida", dijo el joven que fue apuñalado en La Perla

Sociedad

Leandro Figueroa, de 22 años, fue apuñalado a la salida del boliche Tolk cuando salió en defensa de un amigo que estaba siendo víctima de un robo. Por el ataque hay tres detenidos.

Leandro Figueroa fue apuñalado el domingo 9 de enero a la salida del boliche Tolk de Mar del Plata, cuando salió en defensa de uno de sus amigos. "Todavía no puedo creer lo que pasó", manifestó el joven luego de recibir el alta.

Desde su casa, ubicada en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, el joven de 22 años dio su versión de lo que sucedió esa madrugada a pocas horas de haber arribado por primera vez a la popular ciudad balnearia. “Yo llegué el viernes, fuimos a la playa, al centro y después a dormir. Al otro día nos levantamos, comimos y a la noche a bailar. Y después me apuñalaron”, resume Leandro en diálogo con el diario La Capital.

En cuanto a lo que sucedió esa madrugada del 9 de enero, Figueroa detalló: “Cuando salimos del boliche vi que le estaban robando a un amigo y me metí a defenderlo, quise separar… Nunca me imaginé que podían sacar un cuchillo, pero cuando me di vuelta me apuñalaron”.

“No lo podía creer, y todavía no puedo creer lo que pasó. Me acuerdo de que empecé a llorar y a rezar para que Dios me salvara la vida. Me estaba muriendo“, señaló.

Leandro Figueroa

Tras el ataque en el abdomen, Leandro quedó tirado en el suelo y comenzó a perder una importante cantidad de sangre que alarmó a todos los testigos. Afortunadamente, sus amigos reaccionaron rápidamente y, por consejo de un policía, no esperaron al SAME y lo llevaron en un auto a la Clínica Colón, donde lo operaron de urgencia. “Mis amigos me salvaron la vida. Si no fuera porque ellos me llevaron rápido a la clínica que estaba ahí cerca me moría”, manifiesta emocionado el joven.

Dos días después, la víctima fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde quedó internado hasta que en las últimas horas le dieron el alta que le permitió volver a su casa.

Sobre las consecuencias de este violento hecho, Leandro no oculta que su tristeza por lo que le tocó vivir: “ya nada va a volver a ser como antes. Me arruinaron la vida”.

“Perdí un riñón, me duele todo. Tengo una herida en la panza muy importante y no quiero salir de mi habitación. No quiero pisar la calle”, remarca.

Como autores de la agresión quedaron detenidos en la Alcaidía Penitenciaria Nº 44 de Batán, Jonatan Holt, Juan Pablo Flores, quien tenía antecedentes penales, y Alejandro López Zarazuela, alias el "Gordo Ale".

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