"Mis hijos se drogan, pero en casa de eso no se habla"
* Especialistas explicaron a minutouno.com, cómo tratar el consumo de sustancias prohibidas en el hogar.
Droga w
Andrea tiene 21 años y consume marihuana desde los 16. Lo que empezó como una prueba de fuego en su grupo adolescente ya es un hábito que la lleva a levantar el teléfono y hacer su pedido cada mes.
Hija única de padres separados, aprovechó el consentimiento y (los buenos) ingresos familiares “para vengarse” de su dolor. La joven sospecha que su madre está al tanto de su vicio, "pero se hace la boluda. No la culpo, yo soy muy difícil y le da miedo lo que pueda hacerle o hacerme”. Tal fue la parálisis de Mabel G, su mamá, que el día que le descubrió la marihuana, el picador y otros elementos para fumar, no le dijo nada. “Nos miramos fijo y de los nervios lo único que me salió decirle fue que eran hierbas aromáticas”.
La tasa de consumo se duplica cuando los papás no preguntan a dónde van sus hijos ni controlan su hora de llegada
Una investigación de la Fundación Manantiales realizada hace un par de meses, reflejó que la incertidumbre paterna acusa diversos motivos. Encontraron que un alarmante 40% de lo padres confesó sentir "indiferencia" frente al problema y que un tercio "no cree factible" que algún miembro de su familia consuma drogas.
Especialistas explicaron a minutouno.com cómo hacer para abordar el diálogo sin deteriorar el vínculo.
No juzgarlos…de más
Para Ricardo Paveto, miembro de la Asociación de Reducción de Daños de la Argentina, es un error tratar el tema buscando una solución masificante, “es difícil porque las relaciones son particulares”. El psicólogo considera que hay que ser prudentes en el diálogo y generar un espacio de conversación inclusivo. “Hay que hacerlo desde una preocupación afectiva, dialogando con ternura sin discriminar o estigmatizar”.
Tampoco sirven las etiquetas. “No todos los jóvenes en contacto con sustancias son drogadictos sino responden a diversos factores: experimentación, contacto con el mundo adulto, desafío ante cuestiones prohibitivas”.
"Los discursos represivos fracasan"
Según Paveto, desde cuya fundación se promueve la legalización de la marihuana, el consumo de sustancias acompaña a la comunidad desde sus inicios. “Sin embargo, ahora se habla del usuario de drogas como consumidor o adicto, sin analizar los motivos de consumo y siguiendo dispositivos médicos, jurídicos y penales represivos. Para bajar el consumo no hay que condenar o perseguir, los años demostraron que esos mecanismos no funcionan”.
El médico psicoanalista Harry Campos Cervera entiende que los padres no deben actuar desde una posición autoritaria ni extremista. Así escandalizarse o acusar no suelen ser buenos aliados de la preocupación paterna.
“Conviene no tener ambivalencias, estar convencido de lo que se les plantea y hacerlo con asertividad, y no estigmatizarlos por un tropezón”, remarca Campos, miembro de la Asociación Psicoanalítca Argentina, para quien no hay peor actitud que la de "policía" que busca indagar, más allá si lo que el chico dice es cierto o no.
"La droga surge siempre para ocupar un vacío, por eso no hay mejor prevención que la de fortalecer el vínculo, así el consumo no tiene lugar".
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