¿Nace el día del delivery?: lo balean y va a entregar la pizza antes de ir al hospital

Sociedad

Tal vez inspirado en “Delivery boy”, ese personaje de “100 por 100 lucha” que deleita a los más chicos entre piñas y trompadas, un repartidor de pizza del partido bonaerense de Tandil hizo mérito para transformarse en el empleado del mes de una casa de comidas o, tal vez, en ser homenajeado con la instauración en su honor del “Día del delívery”.

Es que este hombre, llamado Claudio Velázquez, protagonizó el sábado pasado un hecho que, además de estar a un paso de convertirse en tragedia, lo dejó al menos como un héroe del sector gastronómico.

Tras protagonizar un incidente automovilístico con otro conductor en una esquina tandilense, el hombre, de 40 años, fue baleado en una mano y, recién tras entregar la pizza en el lugar de destino, decidió concurrir a un hospital para que lo curaran.

Se trata de este, el aspecto más curioso de lo que le ocurrió y que pudo haber tenido consecuencias trágicas para él. Según relató, cuando iba en el reparto de una casa de pizzas y empanadas a bordo de su Renault 18, casi embiste a un Fiat Uno que presta servicios para una agencia de remises local.

“Le pido las disculpas del caso porque sinceramente no lo ví. Pero empezó a agredirme e insultarme y le vuelvo a pedir disculpas”, relató.

Al querer irse del lugar, siempre según el relato que reconstruyó minutouno.com, el remisero le cruzó el auto delante del suyo y lo sigue insultando. “Le dije “flaco, ya está, no pasó nada, que querés, que nos peleemos a trompadas por algo que no pasó. Dejame pasar que tengo que llevar una pizza acá a la vuelta”. En cambio, como respuesta, escuchó una invitación a bajar del auto y pelear. “Y desde el auto me efectúa tres disparos, uno de los cuales me impacta en la mano izquierda”, contó.

Con la mano “destruída”, contó que alcanzó a poner el auto en marcha y a avisarle a un policía que estaba en un patrullero cercano sobre lo que había pasado. Y más. “Le pedí a una chica que avise en mi trabajo que no había podido encontrar la pizza. Pero en ese momento reacciono, voy corriendo, herido, entrego la pizza y le digo a la cliente lo que me pasó”. También le pidió que llamara a su patrón para avisarle que no podía cobrar el reparto.

Recién ahí fue llevado al hospital local, Ramón Santamarina, donde recibió las curaciones. Y, más tranquilo, inició una cruzada mediática para denunciar al remisero que, si bien fue identificado por los datos del vehículo, permanece en libertad porque trascendió que en su poder no se descubrió ninguna arma.

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