#FilosofíaAplicada ¿Puede Francisco hacer cosas con palabras?
La histórica visita del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos ha dejado para la posteridad una serie de eventos y de discursos que no sólo valen por el contexto en el cual fueron aconteciendo.
Ante esta situación es que podemos entonces preguntarnos: ¿acaso podrán revestir algún valor las palabras en sí mismas del Papa aún cuando al parecer no han generado un efecto inmediato? Claro que además podríamos ir más allá y cuestionarnos si la palabra como tal posee un valor intrínseco aún cuando no sea posible percatarse de que vaya acompañada por hechos concretos.
En este sentido, cuando Francisco se yergue ante el pueblo de los Estados Unidos y les habla de la necesidad de no excluir a los inmigrantes, de proteger al medio ambiente y de combatir al capitalismo salvaje, lo que está declarando no son palabras meramente formales o gestuales, si no quizás enunciados performativos que buscan realizar una acción concreta y puntual. Aunque ¿cuál será esa acción?
La histórica visita del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos ha dejado para la posteridad una serie de eventos y de discursos que no sólo valen por el contexto en el cual fueron aconteciendo
Visitar Cuba y luego Estados Unidos, proclamar por los derechos de los inmigrantes en un momento político y mundial que los ve como el causante de todos los problemas, exigirles cambios en las políticas medioambientales a un Congreso que aboga en reiteradas ocasiones por los intereses multinacionales aún cuando esto signifique el uso desmedido de los recursos naturales... Pueden ser vistos como gestos sí, pero gestos que dicen mucho más de lo que aparentan y que, conforme a lo que hemos afirmado, buscan realizar acciones que exceden lo simbólico ya que, como mínimo, nos hacen pensar y reflexionar sobre el estado actual del mundo y sobre la responsabilidad que a nosotros nos compete.
No obstante, nos invita a nosotros también a pensar críticamente sobre nuestras propias prácticas discursivas, sobre el valor que le otorgamos a la palabra, al acto de decir. ¿No nos habremos acostumbrado como sociedad a utilizar los vocablos como monedas devaluadas de cambio que hoy pueden portar un significado y mañana portar otro completamente contrario? Incluso hasta podemos cuestionarnos si no nos hemos olvidado de que se pueden hacer cosas con palabras motivo por el cual no somos capaces de dejar de lastimarnos ni tampoco tomamos conciencia del cambio positivo que podríamos llevar adelante con el sólo hecho de decir una frase a tiempo.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario