Para buscarse hasta encontrarse: un libro cataloga a los diferentes ejemplares de “pelotudos”
*Atención al lector: si no te gustan las malas palabras o te sentís ofendido, mejor no clickear en esta nota.
Un escritor y librero tucumano decidió tratar un tema que, para muchos, es habitual en su vida cotidiana: los pelotudos.
Mario Kostzer propone en su libro “una especie de clasificación” de los distintos tipos de “pelotudos” que pululan por el mundo. Si bien antes ya había escrito sobre el tema (en 2004 lanzó “El pelotudo argentino”), en este caso dice ser más abarcativo en sus conceptos.
“En el libro describo también al pelotudo gestual… ¿Quién no lo hizo? ¿Quién no se envició en hacer pelotudeces a través de gestos?”, dice Kostzer.
Para él, existe “un concepto de pelotudo, aunque cada pelotudo tiene una determinada forma de actuar. Siempre hay una situacion que lo distingue. O lo vuelve a uno pelotudo de acuerdo a donde esté”. Según el autor hay “pautas pelotudas que nos da la misma sociedad”.
En su texto el escritor ahonda, no sólo en explicaciones sobre qué tipos de pelotudos existen, sino también en una serie de situaciones en las que se pueden visualizar claramente.
“Hay una mezcla entre anécdotas reales y hay muchas pelotudeces propias. O quizás uso este libro para tratar de desprenderme de ellas”, expresa. “Pero lo tendria que hablar en otro ámbito”, bromea.
Y retoma otra situación planteada en su libro, a modo de ejemplo: “Hay cosas que te hacen sentir un pelotudo. Cuando vos te acercás a alguien y no sábes cómo saludar. Querés darle la mano y te dan un beso, o viceversa. Te sentís un pelotudo”, apunta.
Claro que, a todo esto, no sería extraño que los argentinos entremos en la mayoría de sus teorías que plantea el libro. “Hay mucha pelotudez acá. Yo soy un analfabeto del fútbol, eso me permite tomar distancia. Los que somos así, nos permitimos ver cosas muchas pelotudeces en el fútbol. Por ejemplo: perder dos días de trabajo por una entrada, hacerse maltratar antes, durante y después del partido, salir diciendo ´ganamos´ cuando en realidad sólo gana un tipo millonario que quizás hasta desprecia a sus seguidores”.
Si bien no quiere dar ejemplos autóctonos de auténticos “pelotudos”, arriesga: “La pelotudez en el diccionario español lo designa como la persona que se comporta con falta de viveza. Si decimos, por ejemplo, que (el ex Presidente) Fernando de la Rúa se ha comportado en numerosos casos con falta de viveza, quizás podría caer en esto”.
Lo cierto es que si bien el libro es original, no faltará quienes piensen que en realidad este texto es una verdadera “pelotudez”.





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