Paso a paso para planchar la ropa sin quemarse en el intento
*La pila para planchar crece como si le echaran fertilizante y, aunque todos los días te proponés acabar con ella, la verdad es que no sabés ni por dónde empezar.
*Para transformar esta tortura cotidiana en una tarea sencilla, seguí los consejos de Susanita en minutouno.com
*Galería de imágenes con el paso a paso
¿Tenés más ropa en el canasto para planchar que en los estantes del placard? ¿Vivís pensando que tenés que enfrentar esa tarea aburridísima y nunca juntás el coraje suficiente?
Para eso vuelve Susanita, el ícono del ama de casa que ya te enseñó a limpiar y que ahora presenta una guía para que aprendas a planchar, porque ella sostiene que cuando uno sabe cómo hacer una tarea, ésta se vuelve mucho más sencilla y se consiguen mejores resultados.
- Plancha: puede ser seca o a vapor –a estas se les carga agua y humedecen la ropa, facilitado el planchado- y los precios pueden ser muy diferentes. Después de un relevamiento en grandes casas de electrodomésticos, minutouno.com comprobó que se pueden conseguir planchas de distintas características gastando desde 29 hasta 185 pesos.
- Tabla: Aunque no es absolutamente imprescindible, ya que siempre se puede planchar sobre una mesa cubierta, por ejemplo, con una frazada vieja; la tabla facilita muchísimo las cosas. Como las planchas, la variedad es enorme: pueden estar forradas en tela común o metalizada –más resistente- y pueden tener un bracito llamado manguero para que los más exquisitos planchen ahí las mangas de la ropa. Pueden ser de altura regulable, de pie o de mesa, con o sin posa-plancha y pueden venir con o sin parrilla para apoyar la ropa que está lista. Según sus características, las tablas rondan los 60 pesos.
Ahora, si la idea es invertir un poco más y resolver varias necesidades con un solo elemento, lo mejor es elegir un organizador de planchado, que incluye la tabla, un compartimento para la ropa sucia y estantes para la ropa planchada, entre otras cosas, y que se cierra y oculta todo esto. Los prolijos que lo elijan van a gastar de cien pesos para arriba.
- El apresto es indispensable para que las camisas queden impecables. El que viene en aerosol cuesta alrededor de 3 pesos el tubo.
- El rociador con gatillo que carga medio litro de agua y se usa para humedecer todas las prendas –en el caso de que la plancha no sea a vapor- ronda los 2,50 pesos.
El paso a paso del planchado
Un buen resultado en el planchado se consigue, según Susanita, empezando con un buen lavado: “Lo ideal es no mezclar colores ni calidades y juntar la ropa para hacer lavados por separado –dice el ama de casa perfecta-. También es preferible elegir los programas de agua fría, porque el excesivo calor decolora las prendas y arruga muchísimo la ropa”, asegura.
Para Susanita, colgar la ropa también tiene sus secretos: “En la medida de lo posible hay que evitar los broches, porque marcan la ropa y después cuesta mucho sacar la marca con la plancha”. Además, aconseja estirar y sacudir cada prenda, colgar las camisas de la parte de abajo, porque el cuello puede marcarse y quebrarse y las medias de la punta, para que el elástico no se
estire.
La camisa: el enemigo más peligroso
1. Apresto en mano, lo primero que se plancha es el cuello, de ambos lados.
2. Después, los puños, que se planchan abiertos -para no quebrar y marcar la tela- y del derecho y del revés.
3. Lo ideal para planchar las mangas es usar el manguero, pero no es imprescindible: hay que tirar del puño para marcar bien las tablitas y planchar de los dos lados. Si la costura es muy tensa hay que tirar para que no se hagan arrugas.
4. Por último se planchan la delantera y la espalda, acomodando bien la camisa en la tabla.
5. Y claro, todo es cuestión de práctica y de "horas de planchado": a medida que se pongan en práctica estos concejos, los resultados van a ser cada vez mejores.
Otros tips indispensables a la hora de empuñar la plancha:
- Las prendas con estampa brillante o engomada se planchan con un trapo o del lado del revés para que no se arruinen.
- Los pantalones de vestir también se planchan con trapo, para que la tela no quede brillante y a los jeans, la moda indica que no hay que hacerles raya.
- Si la base de la plancha se ensucia, hay que limpiarla con virulana, para que no se raye. Si el pegote de la base tiene sus años, puede ser necesario usar también un polvo limpiador.
- No hay que apoyar la plancha caliente sobre la tela de la tabla, porque se quema. En el caso de que la tela se arruine o agujeree, se puede comprar una funda y ajustarla bien cosiéndola de abajo o fijándola a la tabla colocando tachas todo alrededor del borde.
- La plancha consume mucha energía, por eso conviene juntar un canasto de ropa en vez de planchar un poquito todos los días. Otra forma de ahorrar electricidad es planchar primero la ropa gruesa, que requiere más calor y desenchufar la plancha al final, para terminar el trabajo con la ropa más fina, que queda bien con menos temperatura.
Si después de todos estos datos y consejos todavía te resistís a agarrar la plancha, siempre queda una opción para los más vagos -o para los que planchan muy poca ropa y no les conviene invertir en un kit de planchado-: la tintorería o el lavadero. Aquí algunas opciones:
- Ecoline: por 12 pesos limpian y planchan un traje. El lavado y planchado de una camisa sale 5 y, en esta cadena, se cobra lo mismo sólo por plancharla. La limpieza y el planchado de un pantalón cuesta 5 pesos y 2,50 sólo el planchado.
- Lavaderos tipo Lave-Rap: el valet, que incluye lavado, secado y doblado de un canasto de ropa, cuesta entre 5 y 6 pesos. El planchado sólo: camisa de 1 a 1,50 y el pantalón de 1,50 a 2 pesos.
Ahora sí, en vez de estar todo el tiempo pensando que tenés que planchar, agarrá el canasto, subí la música y seguí los consejos de Susanita: en un rato vas a tener el problema resuelto y la ropa va a volver a estar disponible en el placard.
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