Pastera en Uruguay: información reservada, espías y sabotajes

Sociedad

* El gobierno argentino analiza una posible acción violenta de la organización ecologista Greenpeace.*Prefectura reforzó la custodia de la zona

El gobierno argentino está preocupado por una posible acción de sabotaje en el conflicto referido a la planta pastera que está construyendo la empresa Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos.


 


Fuentes oficiales aseguraron a minutouno.com que los servicios de inteligencia locales hace tiempo vienen siguiendo de cerca los movimientos de algunos referentes de la organización ecologista Grennpeace, a los que se cree inmersos en la preparación de acciones fuertemente conmocionantes para la opinión pública nacional e internacional.



Los servicios de inteligencia vienen siguiendo de cerca los movimientos de algunos referentes de Grennpeace, a los que se cree inmersos en la preparación de acciones fuertemente conmocionantes.    


A los efectos de mantener bajo observación la situación, agentes de inteligencia se encontrarían desde hace tiempo infiltrados entre los grupos asambleístas de las ciudades de Colón y Gualeguaychú. Habrían detectado a militantes de Greenpeace que no pertenecen al lugar. Dichos activistas no sólo serían los principales propulsores de las medidas más radicalizadas, sino que además estarían estudiando el terreno para la preparación de presuntos actos de sabotaje.



La reciente decisión de los asambleístas de las ciudades entrerrianas de debatir un posible escenario de conflicto en el puerto porteño a la salida de los aliscafos de Buquebús, hizo que tanto las autoridades argentinas como las uruguayas entraran en una suerte de alerta amarilla.


 


Tal como le relató a este diario una fuente de primera línea:  “los  informantes argentinos y uruguayos comparten la preocupación sobre un posible acto de sabotaje de activistas de Greenpeace, y aunque las autoridades de Buenos Aires y Montevideo aún permanecen con el teléfono descompuesto, ambos Presidentes autorizaron a sus espías a que intercambien información confidencial pues ninguno de los dos países desea que se agraven las relaciones si la organización ecologista produjera un sabotaje de proporciones, ya sea en Fray Bentos como en aguas del Río de la Plata”.


 


Orillas con custodia reforzada



Cualquiera que haya visitado en las últimas semanas las ciudades a orillas del río Uruguay, del lado entrerriano, habrá podido observar claramente el refuerzo de embarcaciones rápidas de la Prefectura Nacional Argentina custodiando la zona en previsión de alguna maniobra.


 


La versión que circula en medios del espionaje local señala que la decisión –después modificada por el presidente Tabaré Vázquez- de militarizar las instalaciones y alrededores donde se construye la pastera Botnia, se debió precisamente a los informes de inteligencia recogidas a ambas orillas. Los textos confidenciales hablaban de una posible acción de sabotaje que tendría preparada Greenpeace para este verano.


 


El mismo informante con reserva de identidad del gobierno argentino al que recurrió minutouno.com para corroborar las versiones surgidas en ámbitos nacionales bien informados, dijo: “Se hizo correr la versión por Internet que el sabotaje a la papelera era una maniobra en la que podían estar involucrados ex carapintadas y veteranos de las Malvinas; pero lo cierto es que tanto unos como otros están fuera de onda como para intentar una acción violenta… en cambio la gente de Greenpeace es joven y decidida y cuenta con medios (dinero, principalmente), infraestructura y experiencia como para lanzarse a una operación de sabotaje”.


 


Si a Buenos Aires y Montevideo les preocupaba lo que pudiera ocurrir en Fray Bentos, la posibilidad que el mismo se lleve a cabo en aguas abiertas del Río de la Plata inquieta aún más a las máximas autoridades de ambos países.


 


Es que existen en todo el mundo antecedentes de sobra respecto a este tipo de actos originados por activistas de dicha organización ecologista.


 

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“Se hizo correr la versión de que podían estar involucrados ex carapintadas y veteranos de las Malvinas; pero están fuera de onda como para intentar una acción violenta… en cambio la gente de Greenpeace es joven y decidida y cuenta con medios, infraestructura y experiencia como para lanzarse a una operación de sabotaje”, explicó un informante con reserva de identidad del gobierno argentino .    

Sin ir mas lejos, a principios de marzo del 2006 Greenpeace bloqueó en el puerto chileno de Talcahuano, situado a 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile,  un buque con materiales que partía rumbo al Uruguay cargado con estructuras metálicas destinadas a proseguir la construcción de la papelera.


Los mismos voceros de Greenpeace en Buenos Aires informaron en qué consistió el  sabotaje al buque de carga:  “… un bloqueo con dos botes, impidiendo sus maniobras,  en tanto que tres activistas y mujeres chilenas se encadenaron en la proa de la embarcación”.



Esa tarde en Talcahuano intervinieron fuerzas de seguridad chilena que lograron después de forcejeos algo violentos desalojar al grupo activista y permitieron que la nave saliera con destino a Montevideo.


En momentos en que el gobierno argentino intenta reducir la tensión con Tabaré Vázquez para sentarse a negociar sin el nivel de rispidez que existe en estos días, una acción de sabotaje arrojaría por la borda las posibilidades de dialogar entre ambos países a fín de encontrar una vía al conflicto por las papeleras que pacifique los ánimos en ambas orillas del Plata.


 


De allí que espías de ambos países se encuentren prácticamente soplándole la nuca a ciertos activistas de Greenpeace a los efectos de prevenir sabotajes que dicha organización suele hacer con asiduidad cuando se plantean conflictos como el que enfrenta a la Argentina con el Uruguay.

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