Pergamino: sobrevivió a una noche interminable tras volcar y quedar atrapado nueve horas
El expresidente del Club Argentino sufrió un despiste en la bajada Fontezuela, permaneció oculto entre pastizales y fue rescatado al amanecer por un camionero
La historia de Carlos “Coco” Bello parece sacada de una película, pero ocurrió en las rutas de Pergamino y tuvo un final milagroso. El expresidente del Club Argentino protagonizó un grave accidente vial durante la noche, cuando despistó en la peligrosa curva de la bajada Fontezuela mientras regresaba desde Buenos Aires a bordo de su Chevrolet Classic.
El vehículo volcó y quedó con las cuatro ruedas hacia arriba, oculto entre la vegetación, lo que dejó a Bello atrapado y completamente fuera del alcance visual de quienes transitaban por la zona. El impacto fue violento y lo dejó aprisionado dentro del auto.
En medio de la oscuridad y el silencio, Bello logró desabrocharse el cinturón de seguridad, apagar el motor y evaluar su estado físico. La situación era aún más delicada debido a su condición médica: se encuentra anticoagulado, por lo que cualquier herida interna o externa podía resultar fatal. Aun así, decidió mantener la calma y actuar con prudencia, consciente de que la desesperación podía jugarle en contra.
Durante horas intentó pedir auxilio, pero el auto no era visible desde la ruta y sus gritos se perdían entre los pastizales. La noche avanzaba lentamente y el aislamiento era absoluto. Lejos de entrar en pánico, Bello eligió concentrarse en resistir. Según relató luego, su principal objetivo fue no perder la lucidez y administrar cada movimiento, ya que el encierro y la postura forzada lo agotaban físicamente.
Con las primeras luces del amanecer apareció un nuevo peligro: la posibilidad de lluvia. El lugar donde había quedado el vehículo era bajo y una tormenta podía inundarlo por completo. Ese temor lo impulsó a tomar una decisión clave. Con un cuchillo que encontró dentro del auto comenzó a cortar el pasto que lo rodeaba, con la intención de hacerse visible.
Tras un enorme esfuerzo, consiguió asomar la cabeza y uno de sus brazos por una ventanilla, utilizando una gamuza para llamar la atención. El momento decisivo llegó cuando un camionero que se había detenido en la zona lo divisó mientras cebaba mate. Al notar una figura atrapada entre la vegetación, dio aviso inmediato y activó el rescate. Minutos después, los servicios de emergencia lograron liberarlo y trasladarlo al Hospital de Pergamino. Allí, Bello sintió que había vuelto a nacer.
Luego del episodio, recibió cientos de mensajes que lo emocionaron profundamente. Alejado hoy de la actividad dirigencial y radicado en Córdoba, aseguró que la experiencia le cambió la mirada sobre la vida. Para él, la enseñanza fue clara: el afecto y los vínculos son lo único que verdaderamente permanece, y cada día merece ser vivido con gratitud.
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