Periodista que reveló identidad de dos mellizos apropiados ahora duda si hizo lo correcto

Sociedad


  • El periodista que publicó la verdadera identidad de dos mellizos apropiados durante la última dictadura militar dijo dudar sobre la pertinencia de la revelación, por el trauma que les ocasionó.
  • Cecilia Pando, la médica especialista en psiquiatría Susana Reiser y Estela de Carlotto hablaron de la conveniencia o no de hacer públicos estos casos.

Las recientes dudas que le generó al periodista estadounidense que en 1987 reveló que dos mellizos fueron apropiados ilegalmente durante la última dictadura militar argentina por un subcomisario -al que creían el padre- generó sorpresa y contradicciones sobre si es o no conveniente hacer públicos casos como este.

La historia comenzó en 1987 cuando la investigación que desarrollaba Roger Cohen para el diario The New York Times lo llevó hasta la capital de Paraguay, Asunción. Allí se encontraban Samuel Miara, su esposa, Beatriz, y quienes se creían hijos de este matrimonio y a quienes llamaban Gonzalo y Matías Miara.

Los chicos resultaron ser en realidad los hijos de Liliana Ross, detenida ilegalmente en el penal de Olmos cuando, el 22 de abril de 1977, los parió. La posterior nota que el periodista publicó generó lo previsible: un examen de ADN demostró el verdadero origen de los chicos y el enjuiciamiento y castigo de Miara.

Sin embargo, el año pasado Cohen viajó a la Argentina para conocer el presente de los mellizos y la escena con la que se encontró lo obligó a replantearse si su labor había sido el correcto y si no hubiese sido mejor no haber publicado noticia alguna. Es que mientras uno de los chicos se aferraba a reconstruir su verdadera identidad, su hermano despotricaba de ella y reivindicaba a sus apropiadores.

Para Cecilia Pando, siempre dispuesta a tratar los temas relacionados a la dictadura de 1976 a 1983, se trata de la “intimidad familiar” y de un “caso delicado para sacar a la luz”. Aunque no dudó en tildar de “vergüenza” la forma en que esos chicos fueron adoptados. 

“Hay que ver el trasfondo social” de aquellos chicos para saber si es oportuno informarles sobre su verdadera condición, opinó. Sin embargo, Miara les tendría que haber dicho que eran “adoptados”, indicó Pando en dialogo con minutouno.com. 

En cambio para la médica experta en psiquiatría Susana Reiser “siempre es bienvenida la verdad”, aunque, claro, hay que saber cómo “digerirla”. Este caso fue “bastante particular”, sostuvo la especialista, ya que as reacciones de los mellizos fueron contradictorias.

El hecho de que los apropiadores y la manera en la que actuaron tengan “características delictivas”, con una historia “trágica y siniestra” lo hace “más duro”. Reiser afirmó que si bien no hay “un universal” sobre cómo deben tratarse estos temas, las investigaciones que “traigan luz” sobre estos casos “siempre es aplaudible".

Por su parte, la titular de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consideró que el periodista "debería arrepentirse de sentirse hoy arrepentido”.

“Los chicos Reggiardo Tolosa estaban presos de sus apropiadores. Y cuando descubrieron su verdadera identidad y quiénes eran sus padres, convivieron con esa realidad, la realidad de su verdad y de su historia”, sostuvo Carlotto.

En primera persona

Juan Cabandié es un legislador de la Ciudad de Buenos Aires, de 29 años, y que vivió casi 26 convencido de que aquellas dos personas con las que convivía eran sus padres biológicos. Con dudas investigó y descubrió que no era así.

En declaraciones a Radio 10 no duda en indicar que “fue una conclusión apresurada la del periodista”. Una persona necesita conocer la verdad, “puede hacer lo que quiera después”, pero ese requisito previo es indispensable, sostuvo.

En relación a su propio caso, afirmó: “No concibo la posibilidad de avanzar en mi vida si desconociera mi identidad”. Cabandié es uno de los 88 nietos que las Abuelas de Plaza de Mayo lograron recuperar, aunque aún resten encontrar 400 nietos, lo de las “Abuelas y Madres fue épico”, indicó.

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